El Ministerio de Economía y Finanzas licitó este martes Notas del Tesoro en pesos con vencimiento en 2030 por $ 2.250 millones y recibió propuestas por casi $ 9.700 millones, más de cuatro veces lo ofrecido. Terminó adjudicando $ 4.406 millones a una tasa de corte de 7,04% anual, la más baja de las cuatro licitaciones de esa serie realizadas en el año.
El resultado llegó una semana después de que la licitación anterior —de Notas en Unidades Previsionales— tuviera que declararse desierta por falta de demanda: el gobierno había ofrecido $ 2.250 millones y solo recibió propuestas por $ 300 millones.
El episodio generó críticas en redes sociales y desde la oposición, entre ellas las del senador blanco Sergio Botana, quien lo interpretó como una señal de desconfianza vinculada a la situación fiscal. “Uruguay no logró colocar la licitación de títulos en UP. No es una buena señal. La inconducta fiscal genera aumento del riesgo y, por tanto, de tasas. Lo advertimos en el Presupuesto y lo reafirmamos en la interpelación”, escribió.
Este martes, el ministro Gabriel Oddone celebró el hecho y respondió esos cuestionamientos en X: “Una noticia que confirma lo que todos sabemos y que es muy importante que todos cuidemos. La credibilidad y la confianza de Uruguay es un logro de todos y está por encima de cualquier interés particular. El oportunismo político tiene límites. La reputación del país es uno de esos límites”.
En la misma línea, el subsecretario Martín Vallcorba destacó que la demanda superó más de cuatro veces el monto licitado y que se colocó a una tasa menor que en licitaciones anteriores.
El buen resultado se da en un momento en que los mercados financieros estaban expectantes por dos definiciones que el gobierno fue despejando esta semana: la trayectoria fiscal que quedará fijada en la Rendición de Cuentas y, sobre todo, el futuro de las AFAP.
La confirmación de que las administradoras seguirán gestionando las cuentas individuales —descartando la propuesta original del Diálogo Social de crear un organismo público centralizador— fue recibida con alivio por los fondos de inversión, que ahora esperan el anuncio de la primera colocación de un bono global del año. Pese a que Uruguay mantiene una buena calificación crediticia y una baja prima de riesgo, el gobierno aún no ha emitido ningún bono en mercados internacionales en todo 2026.

