El presidente del Partido Nacional, Álvaro Delgado, encabezó este domingo el acto en Masoller en conmemoración de los 120 años de la muerte del general Aparicio Saravia. En su discurso, destacó la masividad de la convocatoria y ratificó el compromiso del partido como oposición firme al gobierno del Frente Amplio.
“Venimos a celebrar lo que dejó esa muerte. Su revolución, su muerte, no fue en vano. Y esa causa es lo que nos hace venir todos los setiembres acá en Masoller, a recordar y también a celebrar”, afirmó Delgado ante miles de simpatizantes que llegaron a caballo, en auto o en camioneta.
Al mismo tiempo, subrayó que “esta vez es la marcha más grande desde 2004 para acá” y destacó que “esta marcha con respecto a otras es mucho más joven”. Señaló que le llamó la atención “la cantidad de padres con sus hijos chiquititos trayéndolos a Masoller”.
Delgado planteó tres compromisos fundamentales. El primero apuntó a “comprometernos con la vida del partido y del país”, destacando que “nosotros tenemos que ser esa vía de transmisión para representar cada imagen”.
El segundo compromiso es “seguir cumpliendo un rol que estamos cumpliendo como partido, fundamentalmente de parlamento, de ser oposición firme hacia el gobierno”. De ese modo, mencionó el trabajo “con las tareas legisladoras, haciendo su tarea con valor de propuesta”, así como la gestión de intendentes, alcaldes y concejales en todo el territorio.
“En este momento histórico estamos viviendo también un gobierno que le falta rumbo y que le falta liderazgo. Y como no tiene rumbo y liderazgo, se dedica a caminar para atrás”, cuestionó Delgado.
El líder nacionalista advirtió que hay “un embate en estos días contra proyectos que ha hecho nuestro gobierno, encabezado por Luis Lacalle Pou”, y lanzó una advertencia directa: “Vamos a decirle clarito, clarito, porque tenemos una frase muy linda que dijo Wilson antes de volver al país, creo que la dijo en Concordia: los que nos tocan la oreja no saben dónde meten el dedo; ténganlo claro, porque este partido está firme, como nunca lo ha hecho, que tiene raíces bien profundas, no se va a mover un milímetro en defender sus convicciones, sus proyectos, su ideal y su principio”.
El presidente del Partido Nacional también reivindicó el compromiso institucional del partido: “Siempre el partido va a tener ese reflejo institucional de defender por sobre todas las cosas la patria, porque fuimos parte de su fundación. Y nosotros vamos a estar del lado siempre de defensores de la ley, pero además de defensores de la patria”.
Delgado evocó los últimos días de Aparicio Saravia después de la batalla de Masoller, el 1° de setiembre de 1904. Relató que el caudillo recorría el campo de batalla viendo los heridos, acompañado por parte de su escolta y el abanderado de la Policía León, que portaba la bandera ese día.
Recordó que el 9 de setiembre, Saravia “tuvo una suerte de lucidez” y llamó a su hijo Mauro. “Pide que lo afeiten, que lo perfumen. Pide que venga Mauro, porque se quería despedir de su hijo y de él y de toda la familia. Y le dice el hijo: yo no sé qué va a pasar con mi patria, yo no sé qué va a pasar con mis compañeros que me han seguido”, narró.
“Hoy venimos a Masoller a decirles a Aparicio, que los compañeros que nos siguieron estamos firmes como nunca. Y que firmes como nunca”, concluyó Delgado ante el aplauso de los militantes.

