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    La ciencia revela por qué el café frena el envejecimiento

    PorQuinto Elemento

    Sep 6, 2026

    Un equipo de investigadores de la Facultad de Medicina Veterinaria y Ciencias Biomédicas (VMBS, por sus siglas en inglés) de la Texas A&M University identificó una vía biológica que podría explicar por qué el café está asociado con efectos protectores frente al envejecimiento y distintas enfermedades crónicas.

    Los resultados, publicados en la revista especializada Nutrients, aportan nuevos elementos a estudios anteriores que ya habían relacionado el consumo de café con una mayor longevidad y un menor riesgo de desarrollar determinadas patologías.

    Sin embargo, hasta ahora no estaba claro qué compuestos presentes en la bebida podían estar detrás de esos efectos. Una de las claves del nuevo trabajo estaría en la capacidad del café para activar un receptor específico del organismo, denominado NR4A1.

    Según los investigadores, se trata de “una proteína cada vez más reconocida por su papel en el envejecimiento, la respuesta al estrés y las enfermedades”. En ese sentido, los resultados “proporcionan una de las primeras conexiones directas entre el café y este receptor, ofreciendo una posible explicación de los numerosos efectos beneficiosos de esta bebida para la salud”, han afirmado.

    “El café posee propiedades beneficiosas para la salud ampliamente reconocidas”, ha expuesto el profesor y titular de la Cátedra Sid Kyle de Toxicología Veterinaria del Departamento de Fisiología y Farmacología Veterinaria de la VMBS, el doctor Stephen Safe. El investigador ha añadido que ahora se ha observado que “algunos de estos efectos podrían estar relacionados con la interacción de los compuestos del café con este receptor, el cual participa en la protección del organismo contra el daño inducido por el estrés”.

    Proteína NR4A1

    NR4A1 forma parte de una familia de receptores nucleares que intervienen en procesos vinculados con la regulación genética frente al estrés y el daño celular. Su presencia y funcionamiento ya habían sido relacionados con la respuesta del organismo ante distintos estímulos, además de cumplir una función en el mantenimiento de la salud a medida que envejecemos.

    La investigación también aporta una posible explicación para algunos de los beneficios que durante años se han asociado al consumo de café, tanto normal como descafeinado. Aunque todavía es necesario profundizar en los mecanismos responsables, los científicos encontraron que determinadas sustancias presentes en la bebida pueden interactuar con el receptor NR4A1.

    Reducción del daño celular

    Los investigadores analizaron además cómo estos compuestos pueden modificar el comportamiento de las células y encontraron señales compatibles con mecanismos de protección frente a enfermedades, entre ellos una menor destrucción celular y una ralentización del crecimiento de células cancerosas en modelos de laboratorio.

    Cuando los científicos eliminaron el receptor NR4A1 de las células, esos efectos protectores dejaron de observarse. El hallazgo refuerza la hipótesis de que esta proteína cumple un papel relevante en la forma en que determinados componentes del café actúan sobre el organismo.

    De todos modos, los investigadores aclaran que la cafeína no sería necesariamente la responsable principal de estos efectos. Si bien es uno de los componentes más conocidos del café, la bebida contiene una amplia variedad de sustancias naturales, muchas de ellas también presentes en frutas y verduras, que “parecen desempeñar un papel más importante”, han explicado.

    “Esto podría ayudar a explicar por qué tanto el café normal como el descafeinado se han asociado con beneficios similares para la salud en estudios con grandes poblaciones”, ha señalado Safe. De acuerdo con el investigador, el próximo paso será determinar con mayor precisión cuáles son las sustancias responsables y de qué manera producen sus efectos positivos.

    “Hay muchos receptores y muchos mecanismos involucrados”, ha subrayado este miembro de la Universidad de Texas A&M que, no obstante, considera que la identificación de este mecanismo representa “una de las vías más importantes”. “Hemos establecido la conexión, pero necesitamos comprender mejor la importancia de esa conexión”, ha concluido.