Las principales navieras que operan en Uruguay manifestaron al gobierno su “más profunda preocupación” por las consecuencias del conflicto laboral en la Terminal Cuenca del Plata (TCP) y advirtieron que las paralizaciones están afectando la confiabilidad del puerto de Montevideo, generando cancelaciones de buques y poniendo en riesgo puestos de trabajo vinculados a la industria.
En una carta fechada el 22 de setiembre a la que accedió Montevideo Portal y que fue consignada en primera instancia por Informativo Carve (Radio Carve), Maersk, Ocean Network Express (ONE), CMA CGM, Cosco Shipping Lines y Hapag-Lloyd señalaron que el escenario en la terminal especializada de contenedores es de “extrema incertidumbre y parálisis” y reclamaron una solución “inmediata, de fondo”.
“Como usuarios habituales y estratégicos de dicha terminal, observamos con alarma cómo el conflicto laboral ha derivado en reiterados paros por tiempo indeterminado”, expresaron las compañías. Según sostuvieron, las medidas adoptadas “impiden garantizar un funcionamiento mínimo efectivo y eficaz de los servicios marítimos de contenedores en Uruguay”.
Las navieras afirmaron que, en lo que va del año, el puerto de Montevideo acumula “más de 35 días con afectaciones operativas de diversa índole”. Agregaron que las medidas de paralización adoptadas desde octubre del año pasado han repercutido “directa e indirectamente” tanto en la terminal como en su normal funcionamiento.
Entre las consecuencias, las empresas mencionaron “severos perjuicios económicos y comerciales” por la detención sorpresiva de las actividades y la imposibilidad de movilizar cargas. Además, afirmaron que las interrupciones dificultan que los embarques lleguen a destino según lo previsto y afectan compromisos asumidos ante exportadores, importadores, transportistas terrestres y otros integrantes de la cadena logística. Esto, advirtieron, genera riesgo de reclamos y otras contingencias por eventuales incumplimientos contractuales.
Uno de los puntos en los que las compañías hicieron mayor énfasis fue la pérdida de trasbordos y sus consecuencias para la imagen internacional del país. Según expresaron en la carta, existe una “profundización sostenida de la pérdida de trasbordos, dañando severamente el prestigio internacional de Uruguay al ser percibido por los operadores globales como un enclave logístico inseguro e inestable, poco confiable comercialmente”.
Además, plantearon que existe un “riesgo para la continuidad de las fuentes de trabajo de quienes forman parte de la industria en Uruguay” y consideraron que las consecuencias exceden a las propias compañías involucradas. “El perjuicio trasciende largamente a las empresas del sector; compromete la competitividad internacional del comercio exterior uruguayo y la reputación de su principal terminal especializada de contenedores”, sostuvieron.
Ante este escenario, las cinco navieras reclamaron la intervención de las autoridades para alcanzar una solución al conflicto. “Confiamos en la mediación activa de las autoridades para alcanzar una solución inmediata de fondo que restituya la previsibilidad al puerto de Montevideo de forma que sea una opción confiable y segura para cualquier buque de contenedores”, expresaron.
La comunicación fue dirigida a los ministros de Transporte y Obras Públicas, Lucía Etcheverry; Economía y Finanzas, Gabriel Oddone; Trabajo y Seguridad Social, Juan Castillo; Industria, Energía y Minería, Fernanda Cardona; Ganadería, Agricultura y Pesca, Alfredo Fratti; y Relaciones Exteriores, Mario Lubetkin. Según consta en el documento, fue recibida por los seis ministerios el 24 de setiembre.

