Un equipo internacional de científicos descubrió que las células cancerosas atraviesan una etapa de especial vulnerabilidad durante las primeras fases de la metástasis cerebral, un hallazgo que podría abrir en el futuro una vía para atacarlas antes de que la enfermedad produzca síntomas.
Los investigadores comprobaron primero en ratones y posteriormente analizaron muestras humanas de metástasis cerebral para estudiar estas micrometástasis, las “semillas” de futuros tumores que todavía son demasiado pequeñas para ser detectadas clínicamente.
El trabajo, liderado por el Grupo de Metástasis Cerebral del Centro Nacional de Investigaciones Oncológicas (CNIO) de España, fue publicado en la revista científica Cancer Cell.
Uno de los resultados más prometedores es que los científicos lograron actuar sobre esas micrometástasis mediante tres fármacos, dos de los cuales ya están aprobados para otras indicaciones.
Sin embargo, el hallazgo todavía no supone que exista un tratamiento disponible para prevenir la metástasis cerebral en pacientes. El objetivo de los investigadores es avanzar hacia ensayos clínicos que permitan comprobar la eficacia y seguridad de esta estrategia.
Una “pausa” que vuelve vulnerables a las células
La metástasis ocurre cuando células procedentes de un tumor original se desplazan hacia otros órganos y consiguen establecerse allí.
Cuando una célula cancerosa llega, por ejemplo, al cerebro desde un tumor de pulmón, mama o piel, debe adaptarse a un entorno muy diferente del lugar del que procede.
Ese proceso resulta tan difícil que muchas de las células metastásicas mueren.
La nueva investigación permitió observar qué ocurre con algunas de las que consiguen sobrevivir.
Los científicos descubrieron que atraviesan una etapa a la que denominaron “pausa proliferativa”.
Durante ese período, las células metastásicas reducen temporalmente su comportamiento proliferativo mientras buscan mecanismos que les permitan sobrevivir y adaptarse al nuevo ambiente.
Y esa pausa puede convertirse en su punto débil.
Los investigadores detectaron los mecanismos moleculares activos durante ese período y comprobaron que existen medicamentos capaces de actuar sobre algunas de esas dianas.
Tres fármacos contra las “semillas” de la metástasis
“Al analizar la biología de esas micrometástasis todavía clínicamente indetectables identificamos los mecanismos moleculares activos”, explicó Pedro García-Gómez, investigador del Grupo de Metástasis Cerebral del CNIO y primer autor del estudio.
El equipo seleccionó tres fármacos dirigidos contra esas moléculas y los probó en modelos animales.
Los resultados mostraron que podían actuar contra las micrometástasis antes de que fueran clínicamente detectables.
Dos de los tres medicamentos utilizados ya están aprobados para otras indicaciones, un aspecto que podría facilitar el estudio de futuras aplicaciones, aunque será necesario determinar mediante investigación clínica si la estrategia funciona en pacientes y en qué condiciones.

