Cada 8 de julio se conmemora la aprobación oficial del Himno Nacional del Uruguay, uno de los símbolos patrios más importantes de la República, junto con la Bandera Nacional y el Escudo de Armas.
La letra fue escrita por Francisco Acuña de Figueroa y fue declarada Himno Nacional el 8 de julio de 1833. Años más tarde, el propio autor realizó modificaciones para dar forma a la versión definitiva, mientras que la música quedó asociada a la obra del compositor Francisco José Debali.
Conocido por comenzar con la histórica frase «¡Orientales, la Patria o la Tumba!», el Himno Nacional uruguayo es considerado uno de los más extensos del mundo en su versión completa. Sin embargo, en los actos oficiales y eventos deportivos habitualmente se interpreta únicamente el coro y la primera estrofa.
Más que una composición musical, el Himno representa la lucha por la libertad, la defensa de la soberanía y la construcción de la identidad nacional. Generaciones de uruguayos lo han cantado en escuelas, ceremonias, fechas patrias y competencias deportivas, convirtiéndolo en un símbolo de unidad y pertenencia.
En tiempos donde los desafíos son diferentes a los del siglo XIX, el mensaje del Himno sigue vigente: recordar el valor de la libertad, el compromiso con la República y el orgullo de ser uruguayos. Cada vez que sus acordes resuenan, renace el homenaje a quienes forjaron la nación y a los valores que continúan identificando al país.

