Los abogados Graciana Abelenda, Leonardo Costa y Santiago Alonso presentaron una nueva denuncia por el caso de Conexión Ganadera.
Hasta ahora, la Justicia imputó por lavado de activos con prisión preventiva a Pablo Carrasco y Ana Iewdiukow, mientras que Daniela Cabral —viuda de Gustavo Basso— se encuentra con arresto domiciliario por la presunción de un ilícito de estafa.
En el nuevo reclamo formal que los penalistas que defienden a decenas de damnificados presentaron a la Fiscalía, se apunta al cura allegado a Basso, César Buitrago, la escribana Mariana Della Ventura y el contador José Carlos Santeugini.
En el caso del sacerdote, quien no presentó denuncia penal pero sí se amparó en el derecho de ser parte de la masa concursal dado que era inversor de Conexión Ganadera, se lo acusa de comprarse un inmueble el 2 de junio de 2020 cuando era vicario general de la Diócesis de Florida.
De hecho, según la denuncia, Buitrago compró cuatro unidades en Paso de la Azotea (Minas) por un valor de US$ 260.000. Las casas fueron construidas por Lerosur SA, una sociedad anónima vinculada a Basso, de acuerdo con la denuncia, bajo un proyecto que recibió beneficios tributarios pero finalmente nunca se inauguró.
El pago de dicha compra se hizo con un cheque diferido emitido por Conexión Ganadera, cuyo origen de fondos —al decir de los defensores— se desconoce hasta el momento.
Buitrago reclamó a la sede concursal un crédito de US$ 127.0000, dado que, según él, eran todos los ahorros que había entregado a Basso, pero no mencionó nada sobre el negocio de la compra de las cuatro casas.
Además, según la denuncia, el cura renovó el contrato de inversión un mes después de que Basso se suicidara en Florida. En ese momento, de acuerdo con la denuncia, Buitrago registraba una capacidad de ahorro “inusual para su función” de unos US$ 2.000 mensuales.

