El Banco Central del Uruguay (BCU) resolvió este martes mantener la tasa de política monetaria (TPM) en 5,75% desde la última reunión, a fines de abril. En un comunicado, el organismo alertó por un alza “leve” por la variación de los precios del petróleo, por lo que aseguró que monitoreará esta situación y cómo esta influye en el riesgo inflacionario del país.
En la pasada reunión, el organismo planteó el objetivo de “conducir la inflación” hacia la meta de 4,5% anual; en el comunicado publicado este martes 26 de mayo, el BCU reconoce que el contexto actual presenta una inflación proyectada a dos años “alineada con la meta”.
El análisis del Banco Central estableció que el panorama global continúa marcado por precios de energía “elevados” debido al conflicto en Medio Oriente, lo que también genera “un entorno de volatilidad y presiones inflacionarias”. “Asimismo, se observa un aumento de las tasas de interés de largo plazo, lo que implica un entorno financiero menos favorable para los países emergentes”, indicó el BCU.
En el país, en tanto, los indicadores disponibles “señalan una recuperación de la actividad y del nivel de empleo” en el primer trimestre, mientras que para el resto del año “se mantiene una perspectiva de crecimiento moderado”, sostuvo el BCU.
En este escenario, el Directorio del banco decidió, por unanimidad, mantener la TPM estable “para que la inflación converja a la meta de 4,5% y facilitar la permanencia de las expectativas ancladas en ese nivel”. Sin embargo, el Comité de Política Monetaria (Copom) consideró que el balance de riesgos para la inflación “se inclinó levemente al alza como consecuencia de la mayor persistencia de los precios del petróleo en niveles elevados” respecto de lo previsto en la reunión anterior.
“El Banco Central del Uruguay permanecerá atento a la materialización de los riesgos inflacionarios identificados y actuará en consecuencia si las condiciones lo requieren”, finaliza el texto difundido por dicho ente.

