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    Vivienda y CND crean fideicomiso por US$ 21 millones anuales para acelerar nuevas obras

    PorQuinto Elemento

    Ago 27, 2026

    El Ministerio de Vivienda y Ordenamiento Territorial (MVOT) y la Corporación Nacional para el Desarrollo (CND) firmaron un fideicomiso de largo plazo para acelerar la construcción de vivienda pública, que contará con recursos por unos US$ 21 millones anuales y tendrá una vigencia prevista de 15 años.

    El nuevo instrumento apunta a modificar la forma en que se gestionan los proyectos de vivienda social, reduciendo los tiempos administrativos y trabajando con una cartera de obras en lugar de realizar cada licitación como un proceso independiente.

    Según las proyecciones oficiales, se buscará alcanzar un ritmo de tres a cuatro edificios por año, con unas 40 viviendas en cada uno. Esto permitiría construir entre 120 y 160 nuevas viviendas anuales.

    En una primera etapa, con horizonte en 2030, se proyectan entre 12 y 16 edificios, equivalentes a entre 480 y 640 soluciones habitacionales.

    Una inversión anual de $ 840 millones

    El fideicomiso contará con aproximadamente $ 840 millones por año, equivalentes a unos US$ 21 millones, y después de su firma está previsto un primer ingreso de $ 200 millones para comenzar a implementar el mecanismo.

    La ministra de Vivienda y Ordenamiento Territorial, Tamara Paseyro, sostuvo que la creación del fideicomiso constituye una respuesta a un diagnóstico realizado por los equipos técnicos del Ministerio desde el comienzo de la actual administración.

    “Este fideicomiso es justamente la respuesta institucional a ese diagnóstico que elaboraron los equipos técnicos”, afirmó.

    Paseyro destacó tres elementos centrales del instrumento: la escala y el ritmo de trabajo, la calidad y la transparencia.

    La ministra explicó que el objetivo es abandonar una lógica basada exclusivamente en proyectos individuales para comenzar a administrar una cartera de obras de manera conjunta.

    “Queremos también una forma diferente de gestionar una cartera de proyectos, una mirada global y no particular ante cada una de las licitaciones”, sostuvo.

    Qué hará la CND

    El acuerdo establece una distribución de funciones entre el Ministerio, la Dirección Nacional de Vivienda (Dinavi) y la CND.

    El MVOT y la Dinavi continuarán definiendo la política habitacional, las prioridades, las necesidades que deben atenderse y las características técnicas de las viviendas.

    La CND, en tanto, actuará como fiduciaria y tendrá a su cargo buena parte de la instrumentación de los proyectos.

    Su participación comprenderá la estructuración y publicación de los llamados, la adjudicación y contratación de empresas, la administración de los recursos y el seguimiento técnico y administrativo.

    También participará en la supervisión de las obras y en los procesos de recepción y entrega de los edificios.

    De esta forma, la Dinavi podrá concentrarse en definir qué tipo de vivienda pública debe construirse y bajo qué condiciones, mientras que la CND utilizará su experiencia en contratación, gestión fiduciaria y gerenciamiento de infraestructura para llevar adelante los procedimientos.

    “Detrás de cada expediente hay familias que esperan”

    El director nacional de Vivienda, Milton Machado, señaló que la decisión surgió después de evaluar los procesos utilizados hasta ahora por el Ministerio e identificar demoras en diferentes etapas de la construcción de vivienda pública.

    “Se trata de una decisión que responde a un compromiso institucional concreto: que los recursos destinados a la vivienda pública se traduzcan en obras de mejor calidad, en plazos más razonables y en edificios que efectivamente mejoren las condiciones de vida de quienes van a habitarlos”, sostuvo.

    Machado explicó que el diagnóstico llevó a considerar que no era suficiente con modificar los mecanismos utilizados para contratar las obras.

    “Entendimos que había que intervenir sobre el proceso completo de producción de vivienda y no únicamente sobre el procedimiento de contratación”, señaló.

    Para el jerarca, los tiempos administrativos tienen además una consecuencia directa sobre las personas que esperan acceder a una vivienda.

    “Detrás de cada expediente que demora en convertirse en un edificio terminado, hay familias que esperan una solución habitacional. Ese es, en definitiva, el sentido último de este instrumento”, afirmó.

    Entre 480 y 640 viviendas hacia 2030

    Uno de los cambios que pretende introducir el fideicomiso es trabajar simultáneamente con diferentes proyectos.

    El objetivo es alcanzar un ritmo aproximado de tres o cuatro edificios anuales, tomando como referencia construcciones de unas 40 unidades cada una.

    Esto representa entre 120 y 160 viviendas nuevas por año.

    Para la primera etapa, hasta 2030, la proyección institucional plantea la construcción de entre 12 y 16 edificios, que representarían entre 480 y 640 soluciones habitacionales.

    El fideicomiso tendrá un plazo previsto de 15 años, aunque durante el actual quinquenio la CND estima una inversión de aproximadamente US$ 85 millones destinada a edificios y soluciones habitacionales.

    Diferentes formas de contratar las obras

    El instrumento permitirá utilizar distintas modalidades de contratación dependiendo de las características de cada proyecto.

    Entre ellas se encuentran precio-proyecto, precio-proyecto-terreno y concursos de arquitectura, además de la posibilidad de contratar servicios técnicos complementarios.

    En ese marco, el Ministerio trabajará junto con la Sociedad de Arquitectos del Uruguay en un concurso de arquitectura destinado a vivienda colectiva pública.

    Las propuestas serán evaluadas teniendo en cuenta aspectos urbanos, funcionales, ambientales, constructivos y económicos.

    Paseyro destacó la importancia de incorporar la calidad como uno de los criterios centrales y señaló que una vivienda no puede ser considerada solamente desde el punto de vista de la construcción.

    La ubicación de los proyectos y la manera en que se integran a su entorno también deberán formar parte de la evaluación, bajo una concepción que, según señaló, debe poner “a la gente en el centro”.

    Libro de obra digital y criterios ambientales

    La nueva metodología también incorporará herramientas destinadas a mejorar el seguimiento de las construcciones.

    Entre ellas se encuentra el libro de obra digital, que permitirá registrar y controlar el desarrollo de los proyectos.

    También se aplicarán criterios ambientales verificables relacionados con la eficiencia energética, la gestión de residuos y la durabilidad de las construcciones.

    Machado explicó que el objetivo general es actuar simultáneamente sobre tres variables fundamentales de la producción de vivienda pública: tiempo, costo y calidad.

    “Aspiramos a dejar instalada en la Dinavi una metodología de trabajo que trascienda este período de gobierno, una forma más ágil, que sea de calidad y con procedimientos más rigurosos de producir vivienda pública”, afirmó.

    “Estamos hablando de casas”

    El presidente de la CND, Mario Piacenza, sostuvo que la firma del fideicomiso marca el cierre de una primera etapa de trabajo técnico entre ambas instituciones y el comienzo de la implementación.

    “Este momento no es otro que el fin de esta primera etapa y el comienzo de la siguiente”, expresó.

    Piacenza destacó que el MVOT continuará siendo responsable de establecer los lineamientos estratégicos de la política habitacional y que la CND funcionará como un instrumento para su ejecución.

    “El Ministerio es el generador y el encargado de fijar las políticas estratégicas de vivienda. Esos objetivos de mediano y largo plazo automáticamente pasan a ser nuestros objetivos institucionales”, señaló.

    El presidente de la corporación también puso el foco en el destino final de los recursos involucrados.

    “Acá estamos hablando de casas, estamos hablando de soluciones habitacionales para las familias, más allá de toda la infraestructura, más allá de lo aburrido que puede ser un fideicomiso”, afirmó.

    El papel de las empresas privadas

    La CND también destacó la participación que tendrá el sector privado en la ejecución de los proyectos.

    Según Piacenza, mejorar la eficiencia en la implementación de las políticas públicas permite aumentar el valor generado con los recursos disponibles.

    “Cuanto más eficientes somos en la forma en que encaramos la formulación de la política y en que la traducimos en una obra, más valor generamos. En este proceso también es fundamental el rol de las empresas privadas, porque forman parte de la misma cadena”, afirmó.

    Para las compañías que participen en los futuros llamados, la CND buscará establecer procesos claros, reglas previsibles y mecanismos de gestión que permitan una participación amplia y competitiva.