La Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económicos (OCDE) publicó este martes los resultados de las Pruebas PISA 2025, la evaluación que se realiza cada tres años para medir el nivel de aprendizaje de los estudiantes de 15 años en ciencias, matemáticas y lectura en los países de América Latina.
Uruguay quedó primero en ciencias (445) y matemática (405), y segundo en lectura (423), detrás de Chile, que obtuvo 436 en esa área. Sin embargo, esos resultados esconden una realidad compleja: el país sigue por debajo del promedio de la OCDE en las tres áreas evaluadas, y en dos de ellas —lectura y matemática— registró una caída respecto a 2022.
En ciencias, Uruguay subió 9 puntos con relación a 2022, lo que representa su mejor resultado histórico desde que participa en la evaluación. En lectura, cayó 7 puntos y en matemática bajó 4. Chile, que ocupa el segundo lugar regional en ciencias y matemática y el primero en lectura, también retrocedió: -1 en ciencias, -12 en lectura y -9 en matemática.
La tendencia descendente en lectura y matemática es generalizada en la región: Argentina cayó 13 puntos en ciencias y 12 en lectura; Paraguay bajó 13 en ciencias y 21 en lectura; Guatemala acumuló las caídas más pronunciadas, con -22 en ciencias y -37 en lectura. Las excepciones fueron Costa Rica y El Salvador, que mostraron mejoras en varias áreas.
En términos de niveles de competencia, la distancia con los países desarrollados es marcada. Solo el 42% de los estudiantes uruguayos alcanzó el nivel básico en matemática, frente al 65% promedio de la OCDE. En lectura lo hizo el 57% (contra 69% en la OCDE) y en ciencias el 64% (contra 74%).
En el extremo opuesto, apenas el 1% de los alumnos uruguayos llegó a los niveles más altos en matemática, y solo el 2% lo hizo en ciencias y lectura.
La desigualdad socioeconómica sigue siendo un factor determinante. Los estudiantes uruguayos del quintil más rico superaron en 87 puntos en ciencias a los del quintil más pobre, una brecha similar al promedio de la OCDE. El nivel socioeconómico explicó el 15% de la variación en los resultados de ciencias, frente al 12% promedio entre los países de la organización.
Los datos también iluminan el impacto de la tecnología en el aula. El 57% de los estudiantes uruguayos señaló que sus compañeros se distraen frecuentemente con dispositivos digitales durante las clases de ciencias, más del doble del 28% que registra la OCDE. A la vez, el 53% afirmó usar chatbots de inteligencia artificial para aprender al menos una vez por semana.
La muestra uruguaya incluyó a 6.573 estudiantes de 225 centros educativos, representativa de unos 35.700 adolescentes de 15 años en todo el país.

