Trabajadores tercerizados del Ministerio de Desarrollo Social (Mides) nucleados en el Sindicato Único de Trabajadores de Instituciones Gremiales y Afines (Sutiga) instalaron este lunes una carpa frente a la Torre Ejecutiva para reclamar por los recurrentes atrasos salariales que atraviesa el sector.
La medida se enmarca en un conflicto que persiste desde hace más de un año y que ya había llevado al sindicato a resolver, a comienzos de agosto, que algunos centros dejaran de permitir ingresos durante la noche.
En un comunicado fechado este 17 de agosto, el Núcleo Sindical de Contingencia de Sutiga sostuvo que, ante los “recurrentes atrasos salariales y las respuestas negativas”, resolvió profundizar las medidas gremiales.
Además de mantener la decisión de no aceptar ingresos por la noche, el sindicato anunció “paros sorpresivos con una hora de aviso previo” para que los trabajadores puedan concurrir a la carpa instalada frente a Presidencia.
También resolvió aplicar paros de brazos caídos entre técnicos y auxiliares de servicio cuando no cuenten con los insumos necesarios para desarrollar adecuadamente sus tareas.
A su vez, el gremio comunicó que el próximo 25 de agosto, feriado no laborable pago, sus trabajadores no concurrirán a trabajar.
La carpa instalada frente a la Torre Ejecutiva funcionará como un espacio para visibilizar el conflicto y concentrar varios de los reclamos que el sindicato mantiene sobre la mesa.
Entre ellos, Sutiga planteó la creación de un fideicomiso que garantice el pago de los salarios en fecha, uno de los principales problemas denunciados durante los últimos meses.
También reclama un acuerdo de permanencia que preserve la antigüedad y estabilidad laboral de los empleados ante eventuales cambios de las organizaciones sociales que gestionan los dispositivos del Mides.
La propuesta apunta a que, si cambia la ONG responsable de un centro, el personal pueda ser reabsorbido y no quede expuesto a perder su puesto por la finalización del contrato entre el Estado y la organización.
El sindicato pidió además la presupuestación de determinados servicios y proyectos y rechazó lo que definió como “medidas direccionadas desde la propia patronal”.
A comienzos de agosto, Sutiga había advertido que el problema salarial afectaba a la totalidad del sector tercerizado y calificó como “extrema” la incertidumbre que atraviesan trabajadores cuyos ingresos dependen mes a mes de los pagos a las organizaciones contratadas.
En aquella instancia, el secretario de Tercerizados del gremio, Diego Andrada, sostuvo a Montevideo Portal que ninguna organización podía garantizar el cobro de los salarios con anticipación y que las medidas se mantendrían hasta lograr mayor previsibilidad en los pagos.

