Los republicanos del Senado de Estados Unidos incluyeron una partida de 1.000 millones de dólares destinada a mejoras en el servicio secreto para la seguridad en el ala este de la Casa Blanca.
Esto forma parte de un ambicioso proyecto de ley enfocado en el control migratorio y la patrulla fronteriza, que se busca aprobar con rapidez en el Congreso durante este mes.
Según señaló The New York Times, el componente referido a la Casa Blanca prepara el terreno para el debate sobre el nuevo salón de baile, una propuesta impulsada por Trump.
La iniciativa forma parte de un paquete presupuestario de aproximadamente 70.000 millones de dólares que apunta a fortalecer significativamente los recursos para agencias clave como el Servicio de Inmigración y Control de Aduanas (ICE).
El financiamiento se extendería hasta el final del actual mandato del presidente Trump.

