El Poder Ejecutivo, a través de un decreto, anunció este martes que comenzará a gravar el Impuesto Específico Interno (Imesi) a los autos eléctricos.
El subsecretario del Ministerio de Economía y Finanzas (MEF), Martín Vallcorba, dijo en diálogo con Montevideo Portal que los valores que se toman como referencia son los precios en aduana, no los de venta al público. “No hay una regla para la conversión de esos precios, depende de cada modelo, pero en general son un 50% o 60% mayores”, indicó el jerarca.
De tal forma, señaló que US$ 19.000 en aduana —precio que toma como referencia el decreto para los vehículos importados— equivalen a unos US$ 30.000 “redondeando” en la venta al público.
“Hasta ese valor no hay ningún cambio, y en esa franja se ubican aproximadamente las dos terceras partes del total de los autos eléctricos e híbridos vendidos. O sea que para casi el 70% de los autos eléctricos e híbridos no hay ningún cambio”, recalcó el viceministro.
En tanto, la segunda franja iría desde los US$ 30.000 a US$ 40.000 de precio de venta al público, a los que se agrega un Imesi del 5%. La tercera franja, por encima de los US$ 40.000, estará gravada por un 9%, detalló Vallcorba.
Entrevistado en Radio Carve, el subsecretario del MEF aseguró que esto “estaba previsto” en la Ley de Presupuesto aprobada el año pasado. “Su implementación se adelantó, en buena medida, porque el crecimiento que tuvo la venta de vehículos eléctricos en los últimos meses fue realmente muy significativo”, indicó.
Por su parte, la ministra de Industria, Fernanda Cardona, se refirió a esta modificación como la “primera revisión” de la política de movilidad eléctrica. “Creo que estamos con una primera lectura interesante”, indicó en rueda de prensa, consignada por Telemundo (Canal 12).
La secretaria de Estado reafirmó que el decreto entrará en vigor a partir del 1º de enero de 2027 y sostuvo que “se necesitaba tomar esta decisión”.
Mientras tanto, el secretario de Presidencia, Alejandro Sánchez, precisó que Uruguay exoneró a los vehículos eléctricos por US$ 120 millones en 2025. “Eso son los impuestos que no cobró Uruguay para promover, solo en el caso del Imesi, la introducción de autos eléctricos”, recalcó.
“Nosotros pensamos que, con el 40% de las ventas anuales (son el 4% del parque automotor todavía los vehículos eléctricos), la política de promoción para que la gente se pasara al eléctrico funcionó y, como toda política que madura, debería tener modificaciones”, argumentó el jerarca, entrevistado en La Diaria Radio.
Consultado respecto a cuánto es la recaudación estimada que estas franjas podrían generar, Sánchez señaló que es “muy pequeña, de unos US$ 18 millones”. No obstante, puntualizó que “parte de esto va a financiar” los US$ 30 millones de incremento del gasto para las partidas de primera infancia.
“Uno va poniendo prioridades. ¿Desarma la política de promoción de los eléctricos? No; establece franjas, diciendo, bueno, el que compra un auto a más de US$ 45.000 puede pagar un poco más de Imesi, y así hacia abajo, y el que compra un auto hasta US$ 25.000 (que son la mayoría de los autos que vemos) va a seguir teniendo la promoción total”, concluyó el secretario de Presidencia.
Baja energía
Sin embargo, desde la oposición hubo quienes criticaron el decreto anunciado por el gobierno.
El senador del Partido Colorado Robert Silva cuestionó que la medida afecta a los vehículos “de menor valor a la clase media”, así como “a los trabajadores, a aquellos que están en los Uber o que se están comprando un autito para bajar los costos o acceder a un trabajo”. “Entonces es un nuevo sablazo a la clase media”, disparó en rueda de prensa, consignada por el periodista Leonardo Sarro.
Además, sostuvo que el presidente de la República, Yamandú Orsi, adquirió una camioneta eléctrica de alta gama con un “descuento extraordinario” y puso en tela de juicio que el mandatario promovió públicamente ese tipo de vehículos al asumir el cargo y que, pese a ello, ahora “encaja el sablazo en los autos eléctricos”.
Por su parte, el senador blanco Sebastián Da Silva afirmó que este gravamen está vinculado a la “patética obsesión que tiene el Frente Amplio en seguir exprimiendo a la clase media uruguaya”.
“Es la gran Pinchinatti: se desfila en un auto eléctrico promoviendo básicamente el uso de vehículos que no tengan combustión y, en la primera de cambio, sin avisar, miente y le aumenta los impuestos a la gente”, agregó, también en rueda de prensa consignada por Sarro.

