• Lun. Ago 17th, 2026

    Quinto Elemento

    Tu portal de noticias

    Etiquetas principales

    Hospital Regional Salto: preocupación por la falta de anestesistas y la cobertura de las guardias. problema de acceso y seguridad asistencial.

    PorQuinto Elemento

    Ago 17, 2026


    Un informe extraoficial al que accedió Quinto Elemento advierte sobre dificultades para cubrir las guardias de anestesia durante los fines de semana. La situación estaría vinculada a la jubilación de un profesional, la reducción de dedicación de otro cargo y una cantidad de especialistas que, según los datos recabados, resulta insuficiente para atender la creciente demanda asistencial.
    La situación de los anestesistas en el Hospital Regional Salto vuelve a generar preocupación. Según información extraoficial a la que accedió Quinto Elemento, el centro asistencial enfrenta dificultades para garantizar la cobertura de anestesia, particularmente durante algunos fines de semana, en un escenario donde la cantidad de profesionales disponibles no alcanzaría para cubrir toda la demanda.
    De acuerdo con los datos recabados, uno de los factores que agravó la situación fue la jubilación del doctor Fraga, quien ocupaba un cargo de alta dedicación de 48 horas semanales. A esto se sumó la reducción de otro cargo de alta dedicación, debido a que el profesional que lo ocupaba habría decidido dejar de realizar guardias.
    El problema central, según la información recibida, es que no habría anestesistas interesados en asumir esas horas de guardia, pese a que se trata de una especialidad con buena remuneración. La competencia con el sector privado, particularmente con el Centro de Asistencia Médica —CAM—, aparece señalada como uno de los elementos que dificulta completar la cobertura.


    744 horas mensuales solo para las guardias


    Los datos aportados plantean una dimensión concreta del problema: para cubrir exclusivamente las guardias del hospital se necesitarían aproximadamente 744 horas mensuales de anestesia.
    A eso deben sumarse las horas de coordinación, estimadas en al menos seis horas diarias, de lunes a viernes.
    Es decir, no se trata únicamente de disponer de profesionales para responder ante una emergencia. También se necesita garantizar la actividad quirúrgica coordinada, los procedimientos programados y la atención de situaciones que requieren anestesia fuera de una guardia convencional.


    Ocho anestesistas para una demanda creciente


    Según la información recabada por Quinto Elemento, actualmente habría ocho anestesistas en Salto, aunque no todos realizan guardias hospitalarias de manera permanente.
    Entre los profesionales que contribuyen a sostener la cobertura aparecen especialistas que llegan desde otros departamentos o localidades: un anestesista cubano que se traslada desde Bella Unión, una profesional salteña que reside en Montevideo, un anestesista que concurre desde Paysandú y otro profesional que se dedica fundamentalmente a bloqueos.
    La propia distribución de los recursos humanos muestra la fragilidad del sistema: parte de la cobertura depende de profesionales que deben trasladarse desde otras localidades.


    Los fines de semana, el punto más crítico


    De acuerdo con la información aportada,El problema aparece en los restantes fines de semana, donde la cobertura se vuelve especialmente compleja.
    Y es precisamente allí donde el hospital no puede permitirse quedar sin capacidad de respuesta.
    Una cesárea de urgencia, un paciente traumatizado, una persona baleada o apuñalada no pueden esperar a que aparezca un anestesista disponible.
    Son situaciones que requieren una respuesta inmediata y que forman parte de la realidad cotidiana de un hospital regional.
    A esto se agregan las licencias del personal. Según los datos recibidos, cuando se deben cubrir licencias, la prioridad pasa a ser garantizar las guardias, dejando en segundo plano la actividad de coordinación.
    Una demanda que también creció en el sector privado
    El escenario no puede analizarse solamente mirando al Hospital Regional Salto.
    Según la información aportada, también se produjo un incremento de la demanda de anestesia en el sector privado, especialmente por intervenciones como prótesis de rodilla y estudios de TAC y resonancia magnética que requieren anestesia.
    La actividad quirúrgica privada también supone una importante demanda de profesionales. Según los datos recibidos, el CAM puede llegar a trabajar simultáneamente con dos blocks quirúrgicos, además de la actividad de maternidad, urgencias y eventualmente otros procedimientos.
    En determinados casos, incluso se requiere la presencia de dos anestesistas, como ocurre con pacientes menores de 18 meses.
    La consecuencia es una disputa por un recurso humano altamente especializado que, en Salto, es limitado.
    La pregunta que queda planteada
    El dato más preocupante no es solamente cuántos anestesistas hay.
    La pregunta es cuántos anestesistas necesita realmente Salto para garantizar una cobertura adecuada de su sistema de salud.
    Porque mientras la demanda aumenta, los especialistas disponibles no dan abasto y la cobertura de las guardias se vuelve cada vez más difícil.
    En un hospital regional, donde llegan pacientes de Salto y de otros puntos del litoral, la anestesia no es un servicio accesorio. Es una pieza imprescindible para las cirugías, las urgencias, las cesáreas y la atención de pacientes traumatizados o con heridas de extrema gravedad.
    Por eso, si efectivamente existen fines de semana en los que la cobertura no puede garantizarse con normalidad, el problema deja de ser exclusivamente laboral o de organización interna.
    Pasa a ser un problema de acceso y seguridad asistencial.
    El informe al que accedió Quinto Elemento es de carácter extraoficial y los datos deberán ser contrastados con las autoridades correspondientes de ASSE y del Hospital Regional Salto. Pero la información plantea una situación que merece respuestas concretas: ¿cuántas horas de anestesia necesita actualmente el hospital?, ¿cuántas logra cubrir?, ¿qué ocurre cuando no se consigue anestesista para una guardia?, ¿cuántas horas de coordinación se han perdido y qué impacto tiene eso sobre la actividad quirúrgica?
    En definitiva, detrás de las cifras hay una realidad que no admite demasiadas demoras: cuando una persona llega a un hospital por una emergencia, la disponibilidad de un anestesista puede ser la diferencia entre poder intervenirla de inmediato o tener que buscar una alternativa.