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    Las Muchachas de Abril: memoria, verdad y una herida abierta

    PorQuinto Elemento

    Abr 21, 2026


    El 21 de abril de 1974 quedó marcado en la historia reciente de Uruguay como una fecha que interpela. Ese día, en Montevideo, fueron asesinadas Diana Maidanik, Laura Raggio y Silvia Reyes, jóvenes militantes del Movimiento de Liberación Nacional-Tupamaros, en el marco de un operativo de las fuerzas conjuntas durante la dictadura cívico-militar. que siguió fue una balacera ensordecedora, con más de 200 proyectiles disparados en el interior de la residencia.

    Luego, los cuerpos de las tres jóvenes fueron retirados en bolsas, cada uno con decenas de balazos, según descubrirían más tarde sus familiares.

    Se cree que el operativo tenía como objetivo detener al marido de Reyes, Washington Barrios, también militante del MLN-T, quien había logrado huir a Argentina (donde luego sería detenido, en 1974, y aún permanece desaparecido)
    Durante años, lo ocurrido fue presentado como un enfrentamiento. Con el paso del tiempo, la reconstrucción de los hechos y el trabajo de memoria permitieron revisar esa versión y ubicar el episodio en un contexto más amplio: el de un período en el que la represión estatal operó con criterios que hoy son objeto de análisis, investigación y debate judicial.
    El caso de “Las Muchachas de Abril” se convirtió en un símbolo de esa etapa. No solo por las circunstancias de sus muertes, sino porque refleja el impacto de la violencia política sobre una generación y, en particular, sobre mujeres jóvenes que asumieron un rol activo en la vida política del país.
    A más de cinco décadas, el tema sigue presente. Las políticas de memoria, las investigaciones judiciales y los actos conmemorativos mantienen vigente la pregunta sobre cómo una sociedad procesa su pasado reciente. En ese camino, recordar no es un ejercicio de nostalgia, sino una forma de construir una mirada crítica y responsable sobre la historia.
    Cada 21 de abril, sus nombres vuelven a ser pronunciados. No desde el sensacionalismo, sino desde la necesidad de sostener la memoria y de reafirmar el compromiso con la verdad y la justicia.