El caso de la agencia de viajes Magna Group tuvo un nuevo episodio este miércoles cuando la Justicia logró la imputación de su propietaria, Alexandra Presa, y de su hijo Agustín Palumbo.
En el caso de Presa, se le formalizó una investigación por estafa, asociación para delinquir y desacato. Ante esto, las autoridades dispusieron una medida de prisión preventiva por 150 días.
Con respecto al hijo, Palumbo, se le impusieron medidas limitativas por 180 días mientras la Fiscalía sigue adelante con las indagatorias. El Ministerio de Turismo, luego de recibir más de una decena de denuncias, decidió suspender la actividad de la empresa.
En tanto, el Ministerio Público logró establecer que Presa y Palumbo habían ideado una organización para quedarse con el dinero de más de 40 personas que habían confiado miles de dólares en Magna Group para poder viajar a Turquía, según supo Montevideo Portal en base a fuentes del caso.
Si bien durante las conversaciones con los clientes, madre e hijo daban supuestos avances de la compra de pasajes, reserva de hospedaje o adquisición de boletos para vuelos internos, se comprobó que muchos de los comprobantes eran falsos y que en realidad el dinero no había ido a parar a los proveedores.
A pesar de que la defensa de la familia resaltó que sí hubo otros clientes que viajaron, las autoridades lograron establecer fehacientemente que la confianza de los denunciantes fue quebrada en su buena fe.
De hecho, pese a que aún las indagatorias no llegaron al final, hay algunos de los damnificados que pusieron más de US$ 10.000 para poder concretar el viaje. Esto sucedió porque Presa y Palumbo inventaban una serie de falsos argumentos sobre supuestas complicaciones que habían tenido.
Algunos de los denunciantes calificaron la maniobra como «siniestra», no solo por el hecho de que Presa y Palumbo se quedaron con miles de dólares, sino que también jugaron «con la ilusión» de muchas personas que pretendían concretar el viaje para lo que habían ahorrado o incluso vendido parte de sus bienes.

