Un documento oficial confirma que Flávio Bolsonaro, el excandidato brasileño a la presidencia, que tenía prohibido salir de su país por orden judicial, escapó a Estados Unidos en un vuelo privado que despegó desde el aeropuerto de Iguazú.
La declaración general del vuelo, emitida por la empresa argentina Baires Fly SA, consigna cuatro pasajeros y tres tripulantes. Entre los pasajeros figura primero Nantes Bolsonaro, Flávio, de nacionalidad italiana y con pasaporte de ese país. Lo acompañaban su esposa Fernanda Antunes Figueira Bolsonaro y sus dos hijas menores, las tres con documentación brasileña.
El avión Gulfstream G400 matrícula LV-JQW despegó de Aeroparque el lunes 26 de octubre a las 22.14 y aterrizó en Puerto Iguazú poco antes de la medianoche. Ahí empezó una espera de 26 horas en la pista.
Según pudo reconstruir La Nación, el lunes por la noche alguien habría llamado a Baires Fly desde un teléfono muy cercano al asesor presidencial Santiago Caputo. El mensaje fue contundente: la empresa tenía que atender el pedido que iba a hacerle un broker norteamericano, un vuelo desde Iguazú hasta algún aeropuerto de Florida para trasladar a una familia brasileña.
El problema fue que, como el destino final era territorio estadounidense, la partida necesitaba el aval de las autoridades de ese país. Bolsonaro, a quien el juez del Supremo Tribunal Federal Alexandre de Moraes le había ordenado entregar sus pasaportes, viajaba con el documento italiano. Italia integra el Visa Waiver Program, que permite entrar a Estados Unidos sin visa, siempre que el pasajero tenga la ESTA, la autorización electrónica de viaje. El senador no la tenía.
Durante toda la tarde del martes, las idas y vueltas con Washington fueron constantes. El avión no podía despegar de la Argentina sin el visto bueno de Estados Unidos. Mientras tanto, el jet seguía estacionado en Iguazú, a la vista de todos.
En la Casa Rosada repetían: “No nos consta”. Caputo, por su parte, se burlaba en las redes de lo que llamó uno de los mayores papelones periodísticos de la historia.
Según los registros oficiales, Bolsonaro cruzó por el puente Tancredo Neves a las 22.50 del martes, con su familia. Poco después, una camioneta blanca con patente brasileña y vidrios polarizados entró a toda velocidad al aeropuerto, custodiada por patrulleros.
A las 00.21 del miércoles el Gulfstream despegó, sobrevoló Paraguay y a las 3.46 aterrizó en Guayaquil, Ecuador, para cargar combustible antes de seguir hacia Estados Unidos. El destino final no era el aeropuerto internacional de Miami, sino el Miami-Opa Locka Executive Airport, una terminal de aviación ejecutiva en el noroeste del condado de Miami-Dade. El avión aterrizó cerca de las 10.30.
Caputo estuvo en Misiones en el momento de la partida de la aeronave privada. El gobierno, que horas antes había negado cualquier colaboración con la salida del brasileño, terminó confirmando que el excandidato había despegado desde Misiones.
Baires Fly es una de las principales empresas de vuelos privados en la Argentina y es una de las pocas que conserva un hangar en Aeroparque. Ese mismo avión fue el que usó Claudio Chiqui Tapia para viajar al sorteo del Mundial en Washington.

