Hoy no es una fecha más. Es una oportunidad para reafirmar un valor esencial de toda sociedad democrática: la libertad de prensa.
Como comunicador y ex periodista, conozco de primera mano la responsabilidad que implica informar, investigar y dar voz. Y como integrante del Gobierno de Salto y actor político, tengo claro que una democracia plena necesita de medios libres, críticos y diversos.
La libertad de prensa no es un privilegio de los periodistas: es un derecho de toda la ciudadanía. Es la garantía de que las ideas circulen, de que el poder sea observado y de que la verdad tenga un lugar en el debate público.
Defenderla implica respetarla siempre, incluso cuando incomoda. Implica promoverla, fortalecerla y cuidarla como uno de los pilares fundamentales de nuestra convivencia democrática.
Hoy más que nunca, reafirmamos ese compromiso.
Facundo Marziotte

