La Comisión Gardel Rioplatense respondió al historiador argentino Osvaldo Barsky, quien cuestionó la decisión del Parlamento uruguayo de establecer el 11 de diciembre como Día del Natalicio de Carlos Gardel, en reconocimiento a la tesis de que el cantor nació en Tacuarembó.
La polémica surgió luego de que Barsky calificara la resolución legislativa de “disparate” y “leyenda ridícula”, en el marco de la controversia histórica sobre el lugar de nacimiento del artista. “El acta es exacta, pero es un acta que parte de datos que son falsos”, dijo.
Según su postura, Gardel nunca estuvo en Tacuarembó y su declaración de nacionalidad uruguaya respondió a una estrategia para evitar el reclutamiento militar en Francia durante la Primera Guerra Mundial, dado que había nacido en ese país.
Frente a esas declaraciones, en una carta a la que accedió Montevideo Portal, la Comisión Gardel Rioplatense rechazó las críticas y sostuvo que existen documentos oficiales que respaldan la nacionalidad uruguaya del músico.
“Nuestra postura no responde a mitos, sino a la validez de los instrumentos públicos solemnes que el propio cantor respaldó y validó de puño y letra a lo largo de toda su vida”, afirmó la organización.
Uno de los principales argumentos de la comisión es la inscripción que Gardel realizó el 8 de octubre de 1920 ante el Consulado uruguayo en Buenos Aires. Según la documentación presentada, el artista declaró bajo juramento que había nacido en Tacuarembó el 11 de diciembre de 1887.
La organización señaló que ese documento contó con el testimonio del músico uruguayo José Razzano, compañero de dúo de Gardel, y del inspector de Policía Juan Lagisquet, además de que sirvió posteriormente de base para que Gardel obtuviera la ciudadanía argentina por naturalización, concedida el 7 de marzo de 1923.
En ese sentido, la comisión cuestionó que se considere falsa la documentación utilizada por el cantor durante su vida. “Imputarle una ‘falsificación’ carece de todo sustento jurídico al no haber sido demostrada formalmente mediante una sentencia judicial”, sostuvo.
La organización también rechazó la hipótesis de que Gardel hubiera declarado ser uruguayo para evitar obligaciones militares en Francia durante la Primera Guerra Mundial. “Sostener que inventó su origen uruguayo para eludir el enrolamiento en Francia durante la Primera Guerra Mundial carece de lógica fáctica”, afirmó la comisión.
Para cuestionar esa explicación, afirmó que existen antecedentes policiales de 1903 y registros de viajes de 1912 en los que el artista ya figuraba como uruguayo, antes del comienzo del conflicto bélico. “La identidad uruguaya de Gardel es previa a dicho conflicto”, señaló la comisión.
Otro de los argumentos expuestos en la carta refiere a las disputas patrimoniales posteriores a la muerte del cantor, ocurrida en 1935. Según la organización, la atribución de una nacionalidad francesa surgió en el marco del juicio sucesorio iniciado ese año.
Además, mencionó entrevistas periodísticas y documentación tramitada durante las giras internacionales de Gardel en las que, según afirmó, el músico reiteró su origen tacuaremboense.
En ese sentido, la comisión ubica su nacimiento el 11 de diciembre de 1887 en la estancia Santa Blanca, en Tacuarembó, y sostiene que habría cursado parte de su educación primaria en la Escuela N.º 27 de Montevideo, ubicada en la calle Durazno. Estos datos forman parte de la reconstrucción histórica defendida por la organización, en el marco de una controversia sobre el nacimiento de Gardel que continúa abierta.
Más allá de la discusión sobre su lugar de origen, la comisión reivindicó la identidad rioplatense del artista y rechazó que su figura sea presentada como patrimonio exclusivo de uno de los dos países. “El movimiento criollista, el tango y la figura de Carlos Gardel no admiten monopolios chauvinistas ni disputas de orillas: Gardel es profundamente rioplatense, con nacionalidad uruguaya y ciudadanía argentina”, expresó.
En esa línea, definió a Uruguay como “su tierra natal” y a Argentina como “la patria que eligió”, donde desarrolló su carrera artística, obtuvo la ciudadanía y alcanzó reconocimiento internacional.
La comisión también aseguró que, durante el tratamiento de la iniciativa legislativa, los parlamentarios uruguayos contaron con el asesoramiento de especialistas jurídicos e historiadores de Uruguay, Argentina, España y Colombia.
“Exigimos que el debate histórico se mantenga en el plano del respeto mutuo y el cotejo riguroso de archivos”, manifestó la organización.

