Un niño de 11 años, identificado como João Lucas Castor Nemezio Sales, fue mordido el domingo pasado mientras nadaba en la playa de Piedade, en Jaboatão dos Guararapes, en el área metropolitana de la ciudad brasileña de Recife.
Imágenes grabadas por testigos muestran el rescate del menor, quien fue sacado del agua por sus familiares y asistido en la arena.
Según reportaron medios noticiosos, sufrió graves heridas en la mano y el muslo izquierdos y llegó en estado crítico al Hospital da Restauração, en Derby, en el centro de Recife. Allí los médicos le amputaron la pierna izquierda, que había quedado hecha jirones.
Petrus de Andrade Lima, cirujano del hospital, explicó que el estado de salud del niño “es bastante grave, pero estable”, y detalló que «perdió toda la sangre de su cuerpo» durante el ataque del animal, que fue identificado como un tiburón toro.
Segundo hecho
En la tarde del lunes, y mientras la ciudad de Recife estaba todavía conmocionada por lo ocurrido, se produjo otro grave incidente en sus costas: Marcela Vitória de Lima Santos, de 19 años, nadaba en la playa de Boa Viagem cuando fue atacada por un tiburón.
Los videos grabados en el lugar muestran cómo la joven es rescatada del agua. En las imágenes se aprecia que la pierna derecha le fue arrancada desde el muslo.
Esa misma noche, fue intervenida quirúrgicamente y actualmente se encuentra hospitalizada en la Unidad de Cuidados Intensivos del Hospital da Restauração y su estado de salud es grave.
De acuerdo con el citado medio, Marcela vive en la zona y se encontraba con familiares cuando fue mordida por el tiburón. El primo de la víctima, Jonas André de Lima, dijo que la sacó del agua cuando ella empezó a gritar pidiendo ayuda.
«Nos lo estábamos pasando bien allí, fuimos a la playa a divertirnos, y de repente ocurrió. Ella dijo que iba a nadar, a darse un chapuzón, y de repente el tiburón la atacó allí mismo en la playa. […] En ese momento ella gritaba: ‘¡Jonas, Jonas!’, llamando mi nombre. Entonces fui a la orilla para ayudarla también. La arrastré hasta la orilla, y mucha gente vino a ayudar», dijo.
A diferencia de lo ocurrido con el niño, este último ataque fue protagonizado por un tiburón tigre.
Con estos dos incidentes son 84 los ataques de tiburón ocurridos en la costa de Pernambuco desde 1992, año en el que comenzaron a llevarse registros oficiales. El caso de Marcela es también el número 25 en Boa Viagem, que concentra la mayoría de los casos del litoral pernambucano. El último ataque en esa playa había sido en 2013.

