Una vez más, la violencia vuelve a golpear al servicio urbano de pasajeros de nuestra ciudad. Este jueves, sobre las 19:10 horas, un ómnibus de la Intendencia de Salto fue apedreado en la zona sur de la ciudad, concretamente en barrio Salto Nuevo, en las inmediaciones del estadio Arnoldo Bernasconi.
El hecho ocurrió cuando el coche ya se encontraba saliendo de línea, luego de cumplir con su servicio. En esas circunstancias, el ómnibus fue atacado a pedradas, provocando daños en la unidad.
Afortunadamente, no hubo personas lesionadas como consecuencia del ataque.
El hecho fue denunciado ante la Seccional Segunda de Policía por el propio chofer del ómnibus, quien puso en conocimiento de las autoridades lo ocurrido.
Desde el Gobierno Departamental se formalizó así la denuncia correspondiente, quedando ahora el episodio bajo investigación policial para procurar establecer quiénes fueron los responsables de este nuevo acto de violencia contra un vehículo destinado al transporte público.
El episodio vuelve a generar preocupación, especialmente porque no es la primera vez que unidades del transporte urbano son objeto de agresiones. Un ómnibus no es solamente un vehículo: es un espacio donde diariamente se trasladan trabajadores, estudiantes, adultos mayores, niños y familias.
Atacar una unidad de transporte con piedras implica, además del daño material, poner en riesgo la integridad física de quienes se encuentran dentro del coche y del propio trabajador que está cumpliendo con su tarea.
Lo ocurrido en Salto Nuevo vuelve a poner sobre la mesa una problemática que preocupa: la violencia contra los servicios públicos y la necesidad de encontrar respuestas que permitan garantizar que quienes trabajan y utilizan el transporte puedan hacerlo con seguridad.

