El presidente de la ANEP, Pablo Caggiani, dio detalles sobre la polémica camioneta que el presidente Yamandú Orsi decidió donar a la Administración de Educación Pública y contó cómo fue la conversación que tuvieron por teléfono.
En diálogo con Desayunos informales, el jerarca dijo que Orsi lo llamó y le preguntó si ANEP tenía “necesidad de transporte”. Caggiani dijo que la institución transporta estudiantes del interior y de educación especial, que significa “un conjunto de chiquilines importante”.
“Las necesidades de transporte nunca las podemos terminar de cubrir todas”, expresó. En ese sentido, dijo que la camioneta tiene ocho lugares y que aún se está ajustando su destino. De todos modos, dijo que se incorporará en el interior o en educación especial.
Los costos de mantenimiento de la Hyundai Santa Fe estarán a cargo de la ANEP. Al ser consultado sobre el accionar de Orsi, Caggiani reconoció que está “bastante limitado” para pronunciarse.
“Entiendo que acá hay un desprendimiento de un bien que estaba generando ruido en la conversación pública. El fin me parece muy loable. Eso fue lo que resolvimos: aceptar la donación”, sostuvo.
La polémica surgió luego de que trascendiera que Orsi no había pagado la totalidad de la camioneta y que había aceptado un descuento de US$ 25.000 a pocos días de asumir como presidente de la República.
Orsi reconoció que el pago de la Hyundai se compuso de la permuta de dos vehículos —su Hyundai 2020 valuada en US$ 22.000 y la Renault Stepway que fue donada por Car One y valuada en US$ 17.000— más dos transferencias bancarias que sumaron US$ 15.000: una por US$ 10.000 y otra por US$ 5.000. Desde la Presidencia se remitieron los comprobantes de esas transferencias, aunque la captura no permitía identificar al titular de la cuenta.
Respecto a la Renault Stepway, Orsi y sus colaboradores insistieron en que se trató de una donación personal de Car One al candidato y no al Frente Amplio, en el marco de un acuerdo por el que todas las donaciones y contribuciones de campaña quedaron a nombre del comité de campaña de Orsi, sin cesión de derechos al lema.
Según detallan las crónicas de los medios presentes en el encuentro —Búsqueda, La Diaria, El País y El Observador—, los jerarcas explicaron que el vehículo nunca llegó a empadronarse porque el comando evaluó que era “engorroso” y que para los traslados resultaba más conveniente alquilar otros autos. En cambio, decidieron utilizar la Renault como incentivo de una rifa, instrumentada a través de la Lotería Uruguaya: se vendieron 392 bonos de colaboración a US$ 200 cada uno, lo que generó una recaudación de US$ 78.399, que fue rendida ante la Corte Electoral.

