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    #Yo me vacuno, por mi, por ti(Inst. Pasteur)

    PorDaniel Caiazzo

    Ene 29, 2021

    Dudar es humano. Querer saber más, también. ¿Pero hay fundamentos reales para dudar de las vacunas? ¿Y de las de #COVID19? La ciencia tiene respuestas para que tomes decisiones con datos confiables. La desinformación es lo peligroso Aquí van algunas cuestiones útiles. Uruguay siempre tuvo altas tasas de vacunación: 90% del país tiene las vacunas recomendadas. Pero en pandemia y luego de meses deseando una vacuna «salvadora», 44% de la gente no se vacunaría, según encuesta de @PNUDUruguay @Udelaruy @ladiaria Por qué?

    Los motivos son varios, pero se reducen a la poca confianza por ser una vacuna desarrollada rápidamente.
    Sin embargo, nada de eso es así:
    1⃣ la eficacia y la seguridad fueron evaluadas
    2⃣ la rapidez es relativa
    3⃣ hay garantías reales
    Veamos estos aspectos uno a uno:El avance científico suele ir acompañado de incertidumbre por lo nuevo, pero también de beneficios. Así ocurrió con la primera vacuna en 1796, contra la viruela, y desde entonces las vacunas probaron ser útiles. La evidencia está en las vidas salvadas. Datos de @opsomsuruguay: Cada año, la vacunación salva 3 millones de vidas en el mundo y permitió la erradicación de varias patologías. Hoy existen vacunas para más de 25 enfermedades humanas como tétanos, gripe, sarampión, viruela, cáncer de cuello de útero, rabia, polio, meningitis, tos ferina.

    En este escenario, la vacuna para #COVID19 se suma a las herramientas de salud pública para salvar vidas y proteger a los más vulnerables. ¿Cuál es el motivo para no darse esta vacuna? ¿Porque se hizo en solo un año? Veamos el siguiente punto: 2⃣ La rapidez es relativa

    Las vacunas para #COVID19 se hicieron en menos de un año (cuando en general lleva al menos 5 años) gracias a avances tecnológicos, un escenario mundial inédito, experiencia en vacunación, y sobre todo a investigación previa que derivó incluso en una innovación: vacunas de ARN. Antes de la pandemia nunca hubo tanto dinero y colaboración entre gobiernos, farmacéuticas y ciencia por un fin común y urgente. Así, los científicos se enfocaron en desarrollar vacunas, tanto por métodos tradicionales, que ya probaron funcionar, como por tecnologías innovadoras. Las vacunas tradicionales inoculan en la persona un virus vivo atenuado (infecta, pero no enferma), virus inactivado (no infecta) o un vector viral (usa otro virus no letal como vehículo). El mismo objetivo: generar una respuesta inmune que proteja de infecciones reales. Entre las vacunas tradicionales están Sputnik V, Oxford-AstraZeneca, Johnson&Johnson y CanSino (vector viral) y SinoVac, Sinopharm o Bharat (virus inactivado), entre otras. Además, los científicos crearon vacunas de ARN, una tecnología en investigación desde hace años, pero que no se había probado a gran escala. Estas vacunas de ARN (como las de Pfizer-BioNTech y Moderna) no solo son una opción para COVID sino que abre puertas a otras enfermedades. Las vacunas de ARN inoculan una molécula llamada ARN mensajero (ARNm) que contiene instrucciones para que nuestras células fabriquen la proteína característica del SARS-CoV2 y eso alerte al sistema inmune. Luego, el ARNm se degrada y desaparece de la célula, sin provocar cambios. Las vacunas de ARN inoculan una molécula llamada ARN mensajero (ARNm) que contiene instrucciones para que nuestras células fabriquen la proteína característica del SARS-CoV2 y eso alerte al sistema inmune. Luego, el ARNm se degrada y desaparece de la célula, sin provocar cambios. Ante la novedad de la tecnología surge la duda de si el ARNm modifica el genoma. La respuesta simple es no: el ARNm es una molécula que se degrada fácilmente y que permanece en el citoplasma de la célula, por lo que no entra en contacto con el ADN, que está en el núcleo https://t.co/JhT4cIt3dUY llegamos el punto 3⃣: Aun cuando todas estas vacunas surgieron en tiempo record, todas cumplieron los ensayos necesarios para respaldar su seguridad y eficacia. Los pocos efectos secundarios están monitoreados y la eficacia es mayor a otras vacunas.

    Por último, las vacunas serán útiles pero demorarán en llegar a toda la población, así que la mascara facial, el distanciamiento físico y la higiene de manos aún son medidas necesarias.
    Desde el @ipmontevideo alentamos.