

Gritar que el acceso a Termas de Arapey es un peligro, es casi como querer acariciarle el ombligo a un cadáver.
No existe ni existió nunca respuesta y se ha tornado costumbre que lo de venir a Salto a descansar se haya tornado un deporte de alto riesgo.
No se contempla lo elemental, la vida….no existe gestión y se sigue mirando para otro lado.
Hoy, nuevamente un vehículo volcó. Matrimonio y un menor que venían con intenciones de descansar terminaron asistidos en emergencia.
Hasta cuando la indiferencia y la falta de humanidad del gobierno departamental?
Cual es la espera? Bienvenidos a Salto no a vacacionar sino a poner a prueba sus vidas?.
Sería un buen tema a explicar por Lima en sus espacios contratados de la capital. Salto los recibe y las ambulancias los atienden en «destino termas».
Un disparate en la demostración de que gestionar le quedó enorme y el bebé de probeta departamental tiene aspiraciones nacionales. No maneja un «Fitito» y pretende un camión y en el medio la «joya del norte» sigue cobrando víctimas.
