El científico explicó las diferencias entre la vacuna de Pfizer y la de Sinovac y habló sobre la eficacia y efectos adversos.
El presidente de la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay y miembro del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) Rafael Radi dio una extensa entrevista al programa Más temprano que tarde de radio El Espectador en donde hizo una minuciosa explicación sobre las vacunas que compró Uruguay.
Radi afirmó que la vacuna «es una herramienta en el control de la epidemia», pero la inoculación de pocos sectores de la población no será el fin de la COVID-19. El científico señaló que los inyectables «no son una varita mágica y no van a generar protección comunitaria en forma instantánea», pero agregó que «hay dos niveles» de acción. «Por un lado, hay un nivel de acción personal: si yo vacuno a un trabajador de la salud con una vacuna de alta eficacia, ese trabajador de la salud no se infecta y eso es muy importante. Son poblaciones focalizadas que tenemos que proteger porque son la primera línea de combate contra la COVID-19. Luego está la protección que se logra a nivel de la comunidad con un gran porcentaje de personas que se vacunen».
Sobre este segundo nivel, Radi expresó que ese proceso «lleva muchos meses y todavía no tenemos del todo claro cuán rápido se va a producir el impacto en la disminución del número de contagios», por lo que menos se sabe sobre el momento en que se podrían «relajar las medidas de distanciamiento físico, tapabocas, etcétera
El científico explicó las diferencias entre la vacuna de Pfizer y la de Sinovac y habló sobre la eficacia y efectos adversos.https://d-3709653119578097803.ampproject.net/2101212155000/frame.html
El presidente de la Academia Nacional de Ciencias del Uruguay y miembro del Grupo Asesor Científico Honorario (GACH) Rafael Radi dio una extensa entrevista al programa Más temprano que tarde de radio El Espectador en donde hizo una minuciosa explicación sobre las vacunas que compró Uruguay.
Radi afirmó que la vacuna «es una herramienta en el control de la epidemia», pero la inoculación de pocos sectores de la población no será el fin de la COVID-19. El científico señaló que los inyectables «no son una varita mágica y no van a generar protección comunitaria en forma instantánea», pero agregó que «hay dos niveles» de acción. «Por un lado, hay un nivel de acción personal: si yo vacuno a un trabajador de la salud con una vacuna de alta eficacia, ese trabajador de la salud no se infecta y eso es muy importante. Son poblaciones focalizadas que tenemos que proteger porque son la primera línea de combate contra la COVID-19. Luego está la protección que se logra a nivel de la comunidad con un gran porcentaje de personas que se vacunen».
Sobre este segundo nivel, Radi expresó que ese proceso «lleva muchos meses y todavía no tenemos del todo claro cuán rápido se va a producir el impacto en la disminución del número de contagios», por lo que menos se sabe sobre el momento en que se podrían «relajar las medidas de distanciamiento físico, tapabocas, etcétera».
Radi expresó que si las medidas de contención de los contagios se relajan antes de que se logre inmunidad en la comunidad, «simplemente lo que va a pasar es que muchos no vacunados van a ser infectados». El científico sentenció: «Para que nosotros paremos la transmisión se necesita un piso no menor al 50 % de la población vacunada».Radi dijo que Uruguay hizo una «combinación correcta» en las vacunas que acordó adquirir, y aseguró que «quizás este portafolio se enriquezca con otras». «Es una combinación que ofrece eficacia y seguridad tanto a los grupos más expuestos, donde hay que ir con las más eficaces, como la más seguras, o por lo menos cuya seguridad está más establecida a largo plazo, que puede ser a nivel poblacional».
