Uruguay acumuló el menor crecimiento económico de la región, tanto desde antes de la pandemia como desde el inicio del gobierno de Javier Milei en Argentina.
Así lo revela el Monitor de Coyuntura del Observatorio de la Coyuntura Económica de la Universidad Católica del Uruguay (UCU), a cargo del economista Javier de Haedo, publicado este martes.
Si se toma como punto de partida febrero de 2020, el mes previo a la llegada del covid-19 a la región, Brasil acumuló un crecimiento del 13,5%, Argentina del 10,1% y Uruguay de apenas el 7,1%. Esas variaciones surgen de comparar ese mes con mayo de 2026, el último dato disponible para los tres indicadores que aproximan al producto interno bruto: el IBC-Br del Banco Central de Brasil, el EMAE del Indec argentino y el IMAE del Banco Central del Uruguay (BCU).
Los tres países sufrieron derrumbes en el segundo trimestre de 2020 y se recuperaron rápidamente desde el tercero. El informe advierte que “no tiene mayor sentido calcular tasas anuales de crecimiento” tomando esa base, dado que el shock negativo fue “extraordinario” y, más allá de la recuperación posterior, en todo el mundo hubo una pérdida permanente de algunos puntos del PIB.
Por eso, el observatorio eligió también diciembre de 2023 como segunda referencia, el mes en que inició el gobierno de Milei en Argentina. Con esa base —que se definió como “menos discutible”—, las tasas anuales de crecimiento en los casi dos años y medio transcurridos (29 meses) fueron: un 3,0% para Argentina, un 2,4% para Brasil y el 1,6% para Uruguay.
En el caso argentino, De Haedo advierte que la tasa del 3,0% anual “es buena, pero no tanto como se suele manejar en los discursos oficiales”. Además, señala que debe tenerse presente el “paupérrimo desempeño” de los 10 a 15 años anteriores. El crecimiento tampoco fue uniforme: entre abril de 2024 y febrero de 2025, la economía argentina avanzó un 8,9%, pero entre ese mes y mayo de 2026 el crecimiento fue nulo, “más allá de subidas y bajadas” puntuales.
Brasil muestra la evolución más estable de los tres. El informe describe un crecimiento “bastante lineal” a lo largo de todo el período, lo que lo convierte en el país con mejor desempeño sostenido, aunque la tasa del 2,4% anual se ubica dentro de lo habitual para esa economía.
La trayectoria uruguaya se parece más a la argentina que a la brasileña. El indicador mensual de actividad económica del BCU creció un 7,3% entre diciembre de 2023 y octubre de 2024, un ritmo que hubiera sido auspicioso de mantenerse. Pero desde ese pico, el indicador registró una caída del 3,2% hasta mayo de 2026, lo que dejó a Uruguay con la tasa anual más baja de los tres: apenas un 1,6%. En términos concretos, eso significa que la economía uruguaya creció a menos de la mitad del ritmo de Argentina y a dos tercios del de Brasil en el mismo período.

