
En la administración Coutinho se estableció y concretó un ambicioso proyecto que quedó a mitad de camino. Se trataba de la construcción de un lujoso edificio de apartamentos ubicado en la espectacular esquina de 18 de Julio y Artigas.
Una sociedad anónima se encargó de firmar la contraprestación que a cuenta de beneficios como construir los baños públicos en plazas Artigas y Treinta y Tres, construiría suites que dotarían de un nivel exclusivo a Salto con el compromiso de mantener la fachada por cuestiones de patrimonio.
Ese tipo de negocios inmobiliarios se mueven por inversiones, clientes dispuestos a asegurar mediante pago adelantado la construcción del edificio garantizando la rentabilidad a la sociedad anónima. Eso no ocurrió.
El proyecto original terminó en la construcción de baños públicos en plazas pero la falta de solvencia económica impidió terminar la otra etapa.
En dicha obra a medio a hacer, se construyó un profundo pozo que sería el lugar establecido para el garage del edificio. Al pararse la obra ese pozo quedó como lo que es, un pozo. Recaudador del agua de lluvia y generador de un micro clima contaminante que pocas veces se ha visto.
En la jornada de este miércoles trascendió un informe sin firma que habla que los dos casos de dengues autóctonos obedecen a la existencia de ese pozo con agua. Incluso dan recomendaciones para quienes conviven en la zona.
Seguramente el líquido de dicho lugar sea agua contaminada que no habilita a la procreación del mosquito del dengue porque éste necesita de agua limpia para hacerlo, pero si de otras posibles enfermedades.
Un foco contaminante en pleno centro al que la actual administración no da respuestas teniendo todos los instrumentos judiciales para hacerlo. Sin respuesta y sin acción porque sabido es que de no taparse ese líquido filtra y seguramente a esta altura de los acontecimientos haya dañado estructuras cercanas.
La respuesta no es fumigar en el centro, esa es una acción elemental y lógica..la verdadera gestión tendría que ser actuar para evitar males mayores. Accionar con compromiso y no la desidia de quienes tienen la chance de tomar decisiones.
