El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, apeló este jueves a una referencia histórica sensible para explicar por qué no notificó a sus aliados sobre los bombardeos contra Irán.
Durante una cumbre en la Casa Blanca con la primera ministra de Japón, Sanae Takaichi, el mandatario sostuvo que la ofensiva se ejecutó sin previo aviso para preservar el “factor sorpresa”.
“No conviene dar demasiadas señales. Al entrar en acción —y lo hemos hecho con gran contundencia— no se lo contamos a nadie”, afirmó, en respuesta a un periodista japonés que consultó por la falta de comunicación con Tokio y aliados europeos.
En ese contexto, Trump bromeó: “¿Y quién sabe más de sorpresas que Japón? ¿Por qué no me avisaron de lo de Pearl Harbor?”, dijo, en alusión al Ataque a Pearl Harbor durante la Segunda Guerra Mundial.
El episodio, ocurrido en diciembre de 1941 en Hawái, dejó más de 2.400 estadounidenses muertos y marcó el ingreso de EE.UU. al conflicto. Junto con las bombas atómicas sobre Japón, es uno de los temas que ambos países suelen evitar en el plano diplomático.
El comentario se suma a intervenciones similares del presidente en foros internacionales. En enero, durante el Foro de Davos, aseguró que sin la intervención estadounidense en la Segunda Guerra Mundial, Europa estaría “hablando alemán”.
Además, en una comparecencia previa con el canciller alemán, Friedrich Merz, afirmó que el Desembarco de Normandía no fue “un día agradable” para Alemania, lo que motivó una rápida aclaración del propio líder europeo.

