
Cuando los que encaramos operaciones mercantiles o financieras, que no es nuestro caso obviamente, pero que en teoría sabemos que, cuando vendes un producto, feo, sin valor en el mercado, sin lucro cesante ni futuro, pero lo vendes, no importa que de «chiripa», como decian los viejos, lo vendes..termina siendo un negoción, un negocio que superó la expectativa desde el vamos. Y es este el caso donde un ex intendente transa, arregla, intercambia con un mínimo sector del Partido socialista en Salto, devaluado en su expresión, en su dirigencia, en votos, logrando el apoyo a su candidatura futura, por arreglos políticos que no le rindieron y no le rendirán. Uno que está en la vuelta hace mucho tiempo, sospecha, pregunta, conoce y como zorro viejo, mal olor le siente al gato…..
Lejos no estábamos, porque nos confirman que, está semana se cerró el arreglo político del ex intendente con esta franja socialista, entre lo cual figura como uno de sus puntos, que el Secretario Político del Partido Socialista Luis Alonso, (quien estaba sumariado en ASSE, por no ir a trabajar en las RAP), devenga en secretario del diputado Álvaro Lima. Un negoción para Alonso, que no va a ir a trabajar más, ahora oficialmente y para Álvaro Lima, que tendrá un secretario, que no va a trabajar, se entiende?
Arreglos, compromisos, pactos, negocios que pintan negoción y en definitiva terminan siendo un trueque en baja, más allá del pase en comisión, un trueque en la miseria, del ser.
