La Justicia de Córdoba fijó para el 8 de marzo de 2027 el inicio del juicio oral contra el uruguayo Pablo Rodríguez Laurta, acusado de asesinar a su expareja, Luna Giardina, a la madre de la joven, Mariel Zamudio, informó el medio argentino Perfil.
Laurta llegará al juicio como único imputado, luego de que la investigación fuera elevada por el fiscal de Instrucción en Violencia de Género y Familiar, Gerardo Reyes. Según la acusación, enfrentará cargos por por los delitos gravísimos de homicidio calificado por el vínculo, por matar a su expareja; alevosía y violencia de género, agravantes que aumentan la pena prevista por la ley; y violación de domicilio, amenazas y desobediencia a la autoridad, en relación con el ingreso a la casa y los hechos que rodearon los crímenes.
El caso ocurrió el 8 de octubre de 2025 y conmocionó a Argentina. De acuerdo con la investigación, Laurta ingresó armado a la vivienda de su expareja, Luna Giardina, pese a tener una restricción de acercamiento y la asesinó a quemarropa. Durante el ataque también mató a la madre de la joven, Mariel Zamudio, quien intentó intervenir para defender a su hija.
Tras los homicidios, el hombre escapó con el hijo de 6 años que tenía en común con Giardina que horas después fue hallado sano y salvo.
La investigación sostiene que, antes de los crímenes, Laurta había protagonizado reiterados episodios de hostigamiento e incumplimientos de restricciones judiciales, elementos que forman parte de la acusación que será analizada durante el juicio.
La causa tomó una dimensión aún mayor cuando los investigadores lo vincularon con la desaparición del remisero Martín Palacio. Las pericias forenses determinaron que la víctima fue ejecutada de un disparo en la frente y que su cuerpo fue desmembrado posteriormente, en un intento por ocultar el crimen. Por este hecho, Laurta también enfrenta otra investigación en la provincia de Entre Ríos, causa por la cual también fue imputado.
Pornografía infantil y denuncias por amenazas
Mientras permanecía en prisión preventiva, la Justicia argentina también imputó a Laurta por tenencia de material de abuso sexual infantil. Según informó el Ministerio Público Fiscal de Córdoba, Lauta tenía en su teléfono celular “representaciones de menores de 18 años dedicados a actividades sexuales explícitas y representaciones de sus partes genitales con fines predominantemente sexuales”.
A su vez, el pasado mes de mayo, familiares de las víctimas denunciaron haber recibido amenazas atribuidas a Laurta desde la cárcel.
Según manifestaron, el acusado les hizo llegar mensajes intimidatorios, entre ellos uno en el que advertía: “Pronto voy a recuperar la libertad, ya saben quién soy” y “Tarde o temprano se sabrá la verdad”.
Antes de estos incidentes, Laurta era conocido en Uruguay por ser uno de los fundadores del grupo “Varones Unidos”. Según las pericias policiales, el acusado ingresó a territorio argentino de manera ilegal, cruzando el río Uruguay en canoa, para evadir los controles migratorios. Su objetivo declarado era localizar a su hijo, una búsqueda que terminó en los crímenes que hoy lo mantienen tras las rejas.

