La empresa Katoen Natie y el sindicato de la Terminal Cuenca del Plata (TCP) firmaron este miércoles un convenio colectivo por cinco años, que establece aumentos salariales, más jornales asegurados y condiciones para garantizar la operativa. El acuerdo, aprobado por la asamblea sindical el martes, tendrá vigencia hasta el 30 de setiembre de 2031.
Según el documento al que accedió Montevideo Portal, los trabajadores que tenían 13 y 15 jornales asegurados pasan a tener 17, mientras que quienes tenían 18 pasan a 19, con efecto desde el 1.º de octubre. Quienes contaban con 20 accederán a 21 desde enero de 2027. Luego habrá evaluaciones anuales para subir de franja, sujetas a los días efectivamente trabajados y al porcentaje de jornales pagos no trabajados en la empresa.
En materia económica, la compañía abonará “una gratificación extraordinaria de $ 38.750 líquidos, por única vez”, durante la primera quincena de octubre, con excepción de los cargos gerenciales. También se prevé un complemento de salario vacacional de $20.000 líquidos para las licencias de 2027 a 2031, con un régimen proporcional y un mínimo de $10.000 para quienes no alcancen las condiciones establecidas.
Además, los estibadores recibirán un aumento del 8,56% y los actuales elevadoristas de logística del 27,16%. Los maquinistas de mantenimiento y reparación incorporarán al salario base una partida del 8%. Para los conductores de vehículos que trasladan contenedores se fija un bono mensual de entre $20.000 y $28.000 nominales, condicionado a los costos de reparaciones por roturas que les sean imputables.
El convenio contempla el pago doble de los domingos y un descanso compensatorio para los sectores alcanzados. Como contrapartida, deberán asegurar personal suficiente los domingos y los feriados del 18 de julio y 25 de agosto para que el servicio se preste “en forma normal y sin interrupciones”. También habrá guardias operativas durante las asambleas.
Por otro lado, se establece una cláusula de paz por la que las partes se comprometen a prescindir de medidas colectivas que afecten la actividad o respondan a reclamos salariales o laborales con implicancias económicas. Quedan exceptuadas “las medidas de paralización de carácter general”. Ante diferencias, deberán transitar instancias de negociación; el incumplimiento podrá dejar sin efecto el convenio y sus beneficios.
Finalmente, una mesa técnica mensual en el Ministerio de Trabajo analizará el impacto de las nuevas tecnologías sobre las tareas, la salud laboral y el empleo. La incorporación de GPS, cámaras o algoritmos para controlar a los trabajadores deberá comunicarse previamente al sindicato, “respetando los principios de publicidad y transparencia”.

