El presidente de Estados Unidos, Donald Trump, informó este domingo que la Armada estadounidense interceptó y tomó el control de un buque de carga con bandera iraní que intentó atravesar el bloqueo naval en el estrecho de Ormuz.
“Hoy, un buque de carga de bandera iraní llamado Touska, de casi 900 pies de largo [unos 275 metros] y con un peso similar al de un portaaviones, intentó burlar nuestro bloqueo naval, y no les salió nada bien”, expresó el mandatario en su red Truth Social.
De acuerdo con su versión, la tripulación del navío “se negó a escuchar” las advertencias, por lo que la embarcación fue atacada en aguas del golfo de Omán y actualmente se encuentra “bajo custodia” de la Marina estadounidense. El barco, añadió, ya estaba sancionado por el Departamento del Tesoro debido a su “historial previo de actividades ilegales”.
Trump detalló, además, que un destructor de la Armada logró detenerlo “abriendo un agujero en la sala de máquinas”, y que las autoridades se encuentran inspeccionando la carga transportada.
Por su parte, el Comando Central de las Fuerzas Armadas de Estados Unidos (Centcom) indicó en un comunicado que se emitieron “repetidas advertencias” durante un período de seis horas. Según precisó, luego de ordenar la evacuación del área de máquinas, el destructor efectuó disparos para inutilizar la propulsión del carguero.
El Centcom también señaló que el buque tenía como destino la ciudad iraní de Bandar Abbas al momento de la intervención, y que, desde el inicio del bloqueo, ya se ha obligado a 25 embarcaciones comerciales a cambiar de rumbo o regresar a puertos iraníes.
El estrecho de Ormuz, por donde circula cerca del 20 % del petróleo mundial, permanece bloqueado a 50 días del inicio de los ataques de Estados Unidos e Israel contra Irán. En ese contexto, Irán anunció el sábado haber retomado el “control estricto” de la zona, luego de haber comunicado su reapertura un día antes. En las últimas horas, la Guardia Revolucionaria iraní también obligó a retroceder a dos petroleros con banderas de Botsuana y Angola.
Mientras tanto, Washington mantiene un cerco naval orientado a limitar el comercio de suministros de Teherán.
En paralelo a la escalada, Trump confirmó que este lunes se desarrollará en Islamabad una nueva ronda de negociaciones entre Estados Unidos e Irán, en la que participará el vicepresidente J.D. Vance.
Estos movimientos se producen a pocos días del vencimiento de la tregua de dos semanas acordada entre Washington y Teherán, tras más de 40 días de enfrentamientos en la región, en los que también intervino Israel. El alto el fuego expira el miércoles, mientras ambas partes buscan retomar las conversaciones antes de esa fecha en Pakistán, que ha actuado como principal mediador en las últimas semanas.
En ese marco, Trump anunció que una delegación estadounidense encabezada por Vance viaja a Islamabad para reanudar las negociaciones este lunes, y advirtió que, de no alcanzarse un acuerdo, Estados Unidos podría escalar sus acciones contra Irán.
El bloqueo del estrecho de Ormuz, sostenido por Irán en respuesta a las restricciones impuestas por Estados Unidos, ha incrementado la tensión en la previa del fin de la tregua, en un escenario en el que las autoridades israelíes han insistido en que el conflicto aún no ha concluido.

