- 300 g de arroz Arborio (u otro especial para risotto)
- 100 g de zanahorias
- 120 g de brócoli
- 8 espárragos trigueros verdes
- 2 Cebollas
- 2 dientes de ajo
- 1,5 litros de caldo de pollo (mejor si es casero)
- 120ml de vino blanco para cocinar
- 100 g de mantequilla
- 100 g de queso parmesano rallado
- Pimienta negra recién molida y sal (al gusto)
mo hacerlo
Pon a calentar el caldo de pollo a fuego lento y déjalo caliente para cuando lo utilicemos.
Lava todas las hortalizas, trocéalas de tamaño mediano, a excepción de la chalota y el ajo que tendrá que ir picado más finamente.
Pon la mitad de la mantequilla en la sartén y cuando esté derretida echa rápidamente el ajo y la chalota, evitando que se queme.
Añade las zanahorias, el brócoli y los espárragos, salteándolos durante unos minutos hasta que toda la verdura quede bien pochada.
El siguiente paso es añadir el arroz. Remuévelo durante unos 4 minutos, evitando que se queme.
Incorpora el vino blanco y continua removiendo hasta que el alcohol se evapore.
Tras ello, vierte poco a poco cucharones del caldo que tenemos caliente. Echa dos cucharones de caldo y deja que el arroz lo absorba removiéndolo mientras tanto.
Vuelve a echar otros dos cucharones de caldo y continua removiéndolo. Repite de la misma forma hasta terminar el caldo, con lo que conseguiremos que el arroz vaya adquiriendo su punto cremoso.
Cuando esté hecho, añade el resto de la mantequilla y el queso parmesano, algo que debes hacer cuando el arroz esté caliente para que estos ingredientes se integren bien.
Remueve todo, servir y consumir al momento.

