Sal y pimienta negra recién molida (al gusto de cada casa)
Preparamos los ingredientes antes de empezar. Picamos la cebolla y el ajo. Troceamos los champiñones, el calabacín y los espárragos.
Echamos aceite en una satén honda y antiadherente y pochamos la cebolla hasta que transparente, removiendo de vez en cuando para que no se queme.
Cuando la cebolla esté pochada añadimos el ajo y el resto de las verduras. Echamos más aceite si es necesario, salpimentamos y espolvoreamos el romero
Removemos y rehogamos unos 15 minutos sin tapar y removiendo a ratos.
Mientras se cocinan las verduras calentamos el caldo en un cazo o al microondas.
Preparación de risotto de verduras
Cuando las verduras estén hechas, pero con un punto aún crujiente incorporamos el arroz y removemos 1 minuto para que se empape bien con todos los sabores y suelte almidón que lo hará más cremoso.
Añadimos el vino blanco y vamos removiendo hasta que veamos que se ha evaporado por completo.
Usamos un cucharón para ir añadiendo el caldo muy poco a poco. Echamos un cucharón de caldo, removemos y no añadimos el siguiente hasta que veamos que el arroz lo ha absorbido casi del todo.
Repetimos el proceso con el resto del caldo y añadimos el queso parmesano previamente rallado al echar el último cucharón de caldo.
Removemos y apagamos cuando el arroz tenga un aspecto meloso con algo de caldo.
En este caso, el arroz arborio se hará en 15-16 minutos. Lo ideal es que el arroz quede “al dente”, ligeramente duro. Aunque aquí cada uno puede cocinarlo un poco más en función de sus gustos.
Dejamos reposar 2 minutos para que se asienten los sabores. Para degustarlo, no hay tiempo que perder.
Lo servimos caliente en la mesa, aprovechando ese punto cremoso tan delicioso.