“Esta madrugada nuevamente Salto es protagonista de un siniestro fatal y este tuvo como protagonista al ex edil Martín Pertusatti. Ex Edil del sector del intendente Lima y posteriormente, denunciado por éste por «mal uso de boletas» y todo lo que eso determinó después, entre ello el alejamiento del Frente Amplio”.
Así comenzaba la nota del domingo en el portal Quinto Elemento estableciendo una referencia de la persona pública que había fallecido por haber generado en su momento tanta difusión mediática y social.
Un comienzo de nota que no opinó, no agravió y no relató nada que fuera público. Sin embargo surgieron los “inefables docentes de periodismo” a criticar y rotular nuestro trabajo. Uno de ellos un presidente de sindicato, devenido a político, que lejos de explicar algunos movimientos “sindicales que rayan con lo espúreo”, pretende establecer niveles de periodismo ubicando a este portal en la categoría “terraja”. Una pobre utilización cobarde como falaz y además de una infantil ausencia de comprensión lectora. Está bien que teniendo tanto para justificar su mal desempeño al frente de un sindicato tan importante tenga tiempo para ponerse de docente de periodismo.
El otro caso, aún más preocupante, es el de un medio radial que durante casi una hora de una programación mañanera a través de su conductor, hoy devenido también en docente de periodismo, hablando de ética y moral, que justificó su férrea defensa de la nota diciendo que no “respondía agravios” a lo que nos preguntamos: ¿en que se sintió agraviado el periodista?.
Tomó a personal una nota informativa? Es muy pobre que usufructuando el título de magister en periodismo y ética se haya olvidado de mencionar cuando afirmó en su momento “que un empresario cárnico había sido detenido por ser sospechoso de asesinato del también empresario cárnico Vidart”.
Nunca lo escuchamos pedir disculpas a las familias involucradas como tampoco lo escuchamos hablar de ética en el periodismo sobre esa situación puntual.
Uno en donde se mueve sabe que las opciones del consumidor final son siempre las mismas: el control remoto, el dial o el bloqueo o dejar de seguir portales. Esa es la opción que esta sagrada democracia nos da en este hermoso país.
Ahora que se pongan de catedráticos de periodismo quienes no pueden comulgar en paz con su propio entorno, es realmente una causal de chiste. De mucha risa. Soberbios, de poca memoria, o nos olvidamos de los móviles afuera del Juzgado Penal persiguiendo a un ex intendente, a cuentas de mandados? Esa es la ética?, seguro que en esa no nos encuentra. Quienes amontonan muertos en el ropero analizan el trabajo de otros a cuenta de la defensa de una “falsa moralina”. Si la medida de buen o mal periodismo la establecen estas dos personas nos da la tranquilidad que vamos bien y que además pedir que dejen a una persona sin trabajo muestra a las claras que tipo de personas pululan en esta sociedad. Lo que cuenta siempre en el éxito es poder mantenerlo, cimentarlo, defenderlo con honestidad. Sabiendo que puede o no puede gustar pero en definitiva asumiendo que al recostar la cabeza a la almohada esta descansa tranquila a diferencia de lo que algunos con cargas pesadas de historias recientes y no muy recientes les impide poder hacer. Para culminar, el repudio fuerte y enfático a este tipo de «moralina», hipócrita y conveniente a intereses propios, de ustedes obviamente, para con quien les molesta, para quienes desde hace mucho les marcan la agenda periodística, y en lo que más les duele a ustedes, en los «vintenes»..
Valeria Giovanoni y Daniel Caiazzo (www.quintoelemento.org)

