
Uno, en su sano juicio acepta que hay límites a no pasar para evitar un entrevero que no le hace bien a nadie.
No le hace bien a quien lo tira y no le hace bien a quien lo distribuye.
Días atrás hablamos en «Lo Malo de ser Bueno» de una encuesta realizada o presentada, o contratada, que marcaba una clara tendencia de Lima como ganador por afane a las elecciones de setiembre.
Hay que ser mala leche y falta de códigos para no decir toda la verdad porque los compañeros eternos de militancia compartieron, aplaudieron y trataron, solo trataron, que fuera viral.
Si la estrategia del director de comunicaciones de la administración, Ernesto Castro, es marear la opinión pública, debo decirle amigo que un sueldo no justifica los medios.
Nada lo justifica. Debe tenerse en esta historia códigos, honestidad, por los menos cumpliendo con quien te paga el sueldo. No estuvo bueno ver que la filtración de información siempre fue dirigida a los contenidos con quien nunca terminó de resolver traumas o compromisos pasados.
No está bueno filtrar comentarios y audios de un grupo de directores dolidos por los ceses.
Estaría bueno reconocerlo, cosa que no va a pasar, y hacerse cargo de un doble juego con propios y ajenos que hicieron daño a familiias. Incluso a la mía.
Daniel Caiazzo
