La FIFA inició este martes un procedimiento disciplinario contra la Real Federación Española de Fútbol (RFEF) por los incidentes ocurridos en el partido amistoso contra Egipto, en el que una parte del público profirió cánticos xenófobos y racistas.
El partido amistoso entre España y Egipto, que se disputó el pasado martes 31 de marzo ante 35.895 espectadores, dejó episodios de mal comportamiento en la tribuna, con cánticos contra los futbolistas egipcios.
Desde una zona de Cornellá, donde habitualmente se sitúa la denominada ‘La Curva’ del Espanyol, se entonó en reiteradas ocasiones, a partir del minuto 20, el cántico “musulmán el que no bote”.
Ante estos hechos, la RFEF pidió por megafonía y a través de los videomarcadores del estadio al descanso que cesaran los cánticos, sin obtener la respuesta esperada por parte de ese sector de la tribuna.
En sus redes sociales, la RFEF condenó lo sucedido y reiteró su compromiso en la lucha contra el racismo. Rafael Louzán, presidente de la RFEF, al término del amistoso, también lamentó y censuró los hechos.
Posibles sanciones
Según el artículo 15 del Código Disciplinario de la FIFA, “toda persona que atente contra la dignidad o la integridad de un país, una persona o un colectivo de personas empleando palabras o acciones despectivas, discriminatorias o vejatorias por motivos de raza, color de piel, origen étnico, nacional o social, género, discapacidad, orientación sexual, lengua, religión, posicionamiento político o de cualquier otra índole, poder adquisitivo, lugar de nacimiento o por cualquier otro estatus o razón será sancionada con una suspensión que durará al menos diez partidos o un periodo determinado, o con cualquier otra medida disciplinaria adecuada”.
El segundo punto indica que, “si uno o más seguidores de una federación o un club adoptan la conducta descrita en el apartado 1, podrán imponerse las siguientes medidas disciplinarias a la federación o al club responsable”.
Las posibles sanciones son: “Cuando se trate de la primera infracción, la disputa de un partido con un número limitado de espectadores y una multa de al menos 20.000 CHF [francos suizos, unos 25.000 dólares]”.
Pero, además, “cuando se trate de reincidencias o si las circunstancias del caso lo requieren, medidas disciplinarias como la implementación de un plan de prevención, una multa, la deducción de puntos, la disputa de uno o más partidos a puerta cerrada, la prohibición de jugar en un estadio determinado, una derrota por retirada o renuncia, la exclusión de una competición o el descenso de categoría”.
Como la selección española no ha tenido antecedentes de esta magnitud, se espera que la federación sea multada o que le reduzcan el aforo en sus próximos partidos.

