Tras la llegada de cuatro vehículos blindados del Ejército a Montevideo este lunes, el senador colorado Andrés Ojeda, una de las voces que más a favor se pronunciaron sobre la medida de patrullaje anunciada por el Ministerio del Interior, anunció que presentará un nuevo proyecto de ley “macro” en el orden de la seguridad interna.
En rueda de prensa, Ojeda aclaró que, si bien estaba de acuerdo con el cambio de postura del gobierno, “que pasó de decir ‘la guerra está perdida’” a enfrentar al narcotráfico, la forma en la que se llegó a ese cambio fue “muy desprolija” por cómo se presentó la medida y las discrepancias que hubo en el Poder Ejecutivo con el ministro de Trabajo, Juan Castillo.
“La guerra contra el narcotráfico es un tema grande e importante que no se puede atar con alambre”, sostuvo el parlamentario. En ese sentido, anunció que, “en lugar de criticar”, presentará un proyecto de ley como forma de ayuda.
El proyecto, según explicó Ojeda, tiene por objeto “algo más macro y marco” que la utilización de los vehículos. Su objetivo inicial sería permitir que el Ministerio del Interior utilice “logística e infraestructura” del Ministerio de Defensa para la seguridad interna, con especial énfasis en “la guerra y el combate contra el narcotráfico”.
“Hay mucho más que estos vehículos que se puede usar sin necesidad de utilizar militares o militarizar ninguna guerra contra el narco. Por eso es que, justamente, el proyecto de ley le daría otro anclaje al asunto y le permitiría otras cosas. También es necesario regular si eventualmente va a haber algún militar abocado a una tarea, cuál es su campo de acción y qué garantías le damos para ese trabajo”, precisó.
Por otro lado, el senador aclaró que no quiere “ningún militar relegado”, y que a raíz de eso también propondrá que cualquier militar que cumpla estas tareas de patrullaje sea “remunerado especialmente y en forma extra en virtud de hacer tareas que no le son propias”, ya que los trabajos a desempeñar “no son comparables a las tareas que hace el Ministerio de Defensa en la frontera y los perímetros de las cárceles”.
“Sin perjuicio de que —por lo que yo estoy viendo y me parece bien— la idea no es afectar en ningún funcionario militar a ninguna tarea de seguridad directa, más allá de la conducción del vehículo. Creo que la previsión es, para algún caso, hiperexcepcional y que en principio no debería ocurrir; tampoco tienen muy claro todavía cómo lo van a hacer”, subrayó.
Sobre esto último, el colorado opinó que el gobierno no supo comunicar bien la medida. “Hablaron de capacitar policías para que manejen y después de utilizar algunos militares. La idea hubiera sido que esto se anunciara ya con todo el proyecto pronto y atado jurídicamente, pero terminó saliendo una idea al aire que se discutió públicamente y terminamos nosotros ayudando a que esto se concrete de la mejor manera”, concluyó.

