El intendente de Salto dijo en campaña que su intendencia sería austera y que serian 10 direcciones y pocas Coordinaciones. En este caso nose que es peor, si el remedio o la enfermedad, como se dice por ahí. Nombra en la coordinación territorial a una funcionaria, de una de sus listas milagrosas que, tuvo un caudal de votos muy escaso pero debía cumplir con la «cuota» y así fue. Esta funcionaria por resolución le indican la designación de la tarea a llevar adelante y es controlar y fiscalizar las construcciones irregulares o sea los asentamientos. Cuáles? Los que el propio intendente y su gente promovió estos últimos cinco años. Por todo Salto, con un número de 32 asentamientos, lo que nos úbica en un triste podio junto a Montevideo. Pues bien, designa la funcionaria y en la resolución establece que no tendrá otro salario que el que le corresponde a la actualidad, que no cobrará más por esa coordinación. Pero días después, nos llega otra resolución donde le da grado 12, o sea le pagará diferencia de grado. Como al principio, no sabemos que es peor si el nombrar a alguien para que controle que no se armen nuevos asentamientos que ellos mismos arman, o decir que quien ostentará esa coordinación cobrará lo mismo y después aparece que será coordinadora grado 12.
En fin…. Por ahí va la cosa, ya están contando la de coordinadores y coordinadores que tiene este gobierno departamental?


