
El gobierno de Nicaragua liberó este jueves a 222 opositores, a los que deportó vía aérea a Estados Unidos.
Lo confirmó el magistrado Octavio Rothschuh, presidente de la Sala Uno del Tribunal de Apelaciones de Managua.
El magistrado hizo pública una sentencia que decreta la «deportación inmediata y ya efectiva de 222 personas sentenciadas por cometer actos que menoscaban la independencia, la soberanía y la autodeterminación del pueblo; por incitar a la violencia, al terrorismo y a la desestabilización económica».
«Los deportados fueron declarados traidores a la patria y sancionados por diferentes delitos graves e inhabilitados de forma perpetua para ejercer la función pública», dijo Rothschuh.
