

En el Mundo Lima todo es posible. Más allá de sus publicaciones sin sentido, sin respeto y sin lógica de saludar a la asociación down en el día del autismo, hoy fue por más en su necesidad de estar en carpeta, en juego, visualizado. Sin estrategia, sin consejos, sin rumbo, publica páginas de un libro de su autoría perfectamente inexistente para los comunes salteños.
Y elige ni más ni menos que la austeridad como tema. Rescata la función del político gerenciador y cierra con la frase: «austero es un administrador justo que velará por el bien de todos».
Está embromado en serio el mundo del ex emperador hoy llamado a vecino común porque la administración que él mismo dejó en complicidad con el mejor modelo de Mafalda, está haciendo las mil y una para llegar a fin de mes.
Ni respeto por los propios, a esta altura que publique mañana feliz turismo para todos y bienvenidos a Salto, es solamente una cuestión de tiempo.
Eso si, las misas de Semana Santa serán avaladas porque tiene el pastor sin lengua que lo bendijo y ese es su mundo.
