Martin Luther King, pastor bautista que luchó contra la segregación racial, es asesinado por un francotirador mientras saluda a sus seguidores desde el balcón del motel Lorraine, en Memphis (Estados Unidos) un 4 de abril de 1968.
Martin Luther King es abatido de un tiro en la cabeza por un francotirador mientras saluda a sus seguidores desde el balcón del motel Lorraine, acompañado por sus colaboradores entre los que se encuentra el reverendo Jesse Jackson. King, galardonado con el Premio Nobel de la Paz cuatro años antes por su labor en favor de la igualdad racial y los derechos civiles, tenía 39 años de edad. El atentado provoca estupefacción en la nación y es el inicio de graves desórdenes e incendios que se extienden a otros estados, lo que arroja un resultado de cerca de 50 muertos.
King fue hospedado en el cuarto 306 del Motel Lorraine, propiedad de Walter Bailey, en Memphis. El reverendo Ralph Abernathy, un cercano amigo y colega de King que estuvo presente en el asesinato, juró bajo juramento ante el Comité Selecto de la Cámara sobre Asesinatos que King y sus cercanos se hospedaron en el cuarto 306 en el Motel Lorraine conocido como el «King-Abernathy suite.»
De acuerdo al biógrafo Taylor Branch, la autopsia de King reveló que si bien él tenía 39 años de edad, su corazón era el de una persona de 60 años, evidenciando con ello el estrés que soportó durante 13 años en el movimiento de derechos civiles.

