En un recipiente mediano coloca los huevos y el agua y ve incorporando la harina previamente tamizada sin dejar de revolver con un batidor de alambre hasta obtener una preparación cremosa y sin grumos.
Agrega el aceite y sal al gusto. Mezcla y lleva a la nevera durante 60 minutos aproximadamente.
Una vez transcurrido ese tiempo, retira el recipiente de la nevera y mézclalo con una cuchara.
Precalienta la sartén y añade una cucharada de aceite. Después, vierte un poco de la mezcla sobre la sartén con ayuda de un cucharón y gírala para que la preparación se extienda hasta los bordes.
Cuando percibas que los bordes de la crepa están dorados, entonces voltéala suavemente con ayuda de una espátula y deja cocinar de ese lado.
Lava las hojas de acelga y retira las partes oscuras o mordidas. Ponlas en una olla amplia con abundante agua y deja que hiervan durante aproximadamente 20 minutos. Después escúrrelas con un colador y llévalas a la nevera dentro de un recipiente hasta que se enfríen.
Retíralas y pícalas sobre una tabla para verduras y ponlas en el mismo recipiente (fíjate de quitar primero el agua que ha quedado allí).
Luego, agrega el requesón y las especias al gusto. Mezcla muy bien y procede a colocar dos cucharadas de relleno en el centro de cada crepa.
Esparce muy bien hasta que llegue casi a los bordes y enrolla para formar el canelón. Haz lo mismo con el resto de las crepas.
Elaboracion de la salsa
En una olla coloca el tomate frito, el agua y las hojas de laurel.
Pica la cebolla e incorpora las especias al gusto y un poco de aceite.
Mezcla muy bien y pon a cocinar hasta que la cebolla quede transparente.
Elaboración de los canelones
Pon las crepas rellenas en una bandeja y cubre con un poco de salsa.
Lleva a horno moderado 170-180º C durante aproximadamente 25 minutos.