La desidia, el abandono, la complicidad en no abordar el tema, en hacerse cargo, terminó en la tarde de hoy con la escena tragicómica de que los dueños de un caballo maltratado, judeado, lo metieran a prepo en una camioneta y se lo llevaran, ante la mirada expectante de estudiantes del liceo Ipoll.Un caballo que fue atado dos días antes, sujeto con una piola a un muro, que además no le permitía acostarse, una violencia inusitada hacia el animal, maltrato animal por donde lo mires. Instituciones que miraron a otro lado, vecinos que llamaron a policía, nadie fue, un liceo que permitió que un animal estuviera atado en su predio, como suceden estas cosas? Después cuando se viralizan las imágenes, estos maltratadores ingresan como si nada, en vehículos, autos y camioneta, insultan a los estudiantes que los filmaban, suben el caballo casi moribundo a una camioneta y se van con una impunidad, una frialdad azqueante!. Delincuentes que transgreden una ley de maltrato animal, son delincuentes, y las instituciones que miran para otro lado que? Policía, Dirección de Salud e Higiene de intendencia, Secundaria, UDELAR, Zoonosis. Todas, por poco o por mucho, hacen o deberían hacer más que la gente, que se movilizó en redes sociales, pidiendo por la vida del caballo, acá no vale no tenemos recursos, no nos compete, no es problema nuestro. Parte de esta convivencia, debería ser poder dar el cambio cultural de no tirar basura en la calle, de respetar el vecino, de ser empaticos en la vida y además entender que asi como nos importa el medio ambiente, el barrio con el vecino, también nos importa o debería importarnos los animales, su vida, su bienestar, su protección. Lo de hoy fue angustiante, triste, desolador, créanme que la impotencia fue mucha, como los oídos sordos, de quienes tuvieron que hacer algo por este caballo y no lo hicieron.

