
Luego de más de cuatro horas de recorrido a paso de hombre, que obligó a varios cambios de planes, las cinco millones de personas que calculan que acudió a la fiesta sobrepasaron las previsiones y la seguridad decidió poner fin a la caravana antes de lo esperado, sin que el plantel argentino pudiera tener un momento para detenerse y ofrecer la copa a los hinchas.
(Fuente ESPN en español)
