
Las especulaciones, versiones, rumores…..han formado parte en el último tiempo respecto al cambio de mando de Lima y Noboa.
Negociaciones, listas, nombres, achique de presupuesto en rubro cero con cargos de confianza, han sido moneda corriente desde que el emperador planteó ese mar de dudas de «o me voy o me quedo».
Y las movidas comenzaron. Ya se le notificó al director de servicios públicos, Nicolás Palacios, que no se pudo hacer nada para «salvarlo» y que debía dejar el cargo.
Un primer cese de quien ha sido durante toda su gestión, criticado por cuestiones tan elementales como las de trabajar poco, gestionar menos y perseguir a compañeros de su propio sector.
Vuelve al taller dicen aunque el panorama para él en el llano no será fácil habida cuenta que gestionó desde el clientelismo y el amiguismo olvidando que su carrera como funcionario continuaba, atropellando una y otra vez a sus propios compañeros.
El emperador Lima en su «mundo» comienza a desprenderse de «caudillos» de una gestión poco seria y especuladora, donde Palacios es el primer alfil en caer.
