Durante la ceremonia de premiación del Mundial 2026 en el MetLife Stadium de Nueva York, gran parte del plantel argentino, dirigido por Lionel Scaloni, apareció en las cámaras dando la espalda al escenario principal, mientras España recibía sus medallas y levantaba la Copa del Mundo. Las imágenes se viralizaron y desataron duras críticas de medios europeos que calificaron el gesto como una “falta de deportividad”.
La realidad detrás de la escena, según precisó la misma fuente, es que los jugadores albicelestes se giraron hacia el sector de la tribuna, donde se concentraban la hinchada argentina y las familias de la delegación, para aplaudirles y agradecerles el acompañamiento a lo largo del torneo. Tras 120 minutos de esfuerzo físico, el grupo optó, de forma unánime, por dedicar esos minutos a retribuir a los miles de fanáticos que viajaron a los Estados Unidos.
El atacante español Dani Olmo fue consultado por la prensa sobre la actitud argentina y optó por restarle importancia. “No nos importa. Lo importante son los valores que quieres transmitir”, dijo Olmo. Pese a esa postura, la narrativa de falta de respeto hacia el nuevo campeón persistió en los medios internacionales.
Desde el entorno de la selección argentina, el gesto fue ratificado como un último acto de comunión entre el equipo y su gente, sin intención alguna de desacreditar la celebración española. Los jugadores priorizaron el contacto con su público y sus familias por sobre el protocolo formal de la ceremonia, según consignó Perfil.
Por su parte, el seleccionado español, conducido por Luis de la Fuente, completó la entrega de medallas y alzó la Copa del Mundo, conquistando la segunda estrella de su historia. La Furia Roja venció 1-0 a Argentina en el alargue de la final.

