Esta semana, el Centro Oncológico del Hospital de Tacuarembó, de ASSE, dio un gran paso en mejorar el tratamiento de los pacientes oncológicos, materia en la que es uno de los centros de salud más innovadores del país.
En los últimos tiempos, el hospital ha ido introduciendo nuevas técnicas y modalidades en la radiocirugía, siendo el único en la esfera de ASSE que realiza dichos procedimientos de alta complejidad.
El miércoles, el centro de salud marcó un nuevo hito en esa historia de avances al llevar a cabo con éxito una radioneurocirugía a una paciente de 62 años, portadora de metástasis cerebral.
Según explicaron a Montevideo Portal desde el Hospital, el procedimiento se llevó a cabo combinando por primera vez en tiempo real la resonancia y la radioterapia, algo que es posible gracias a los equipos adquiridos por el Hospital y la capacidad de su personal médico y técnico.
Con esta nueva modalidad, “se logra una mayor precisión y margen de error menor a un milímetro”, señalan.
En octubre pasado, cuando el Hospital incorporó su nuevo aparato de radiocirugía, apelamos a la metáfora bélica de la “mira telescópica”, ya que el dispositivo permite aplicar la radiación con enorme precisión sobre el tumor, y minimizando los efectos sobre otros tejidos.
Ahora, la posibilidad de realizar una resonancia magnética “en simultáneo o inmediatamente” antes de la radiación, añade a la «mira telescópica» nuevas ventajas: es como darle al francotirador un mapa con GPS que marca en tiempo real la situación de su objetivo.
Esta combinación de resonancia y radiocirugía permite — según explican desde el Hospital— “ajustar el plan de tratamiento con máxima seguridad (submilimétrica), asegurando que el mapa de irradiación coincida exactamente con el volumen y la anatomía real del tumor en ese momento; evitando así fallos marginales o que parte del tumor quede fuera del área de la dosis prescripta”.
Se evita además “la distorsión que puedan generar otros factores intercurrentes como el crecimiento rápido o la variación de forma de algunos tumores durante el lapso desde que se efectúa el estudio imagenológico hasta la planificación, que en el tratamiento habitual puede ser de varios días”.
Esto, dicho en buen criollo, quiere decir que el profesional que aplicará la radiación lo hará viendo exactamente dónde está el tumor en ese momento y no basándose en un estudio hecho días antes.

