Una joven surcoreana que afronta cargos por dos homicidios utilizó ChatGPT para “asesorarse” en la mezcla de alcohol y medicamentos psiquiátricos para elaborar dosis letales. Tales cócteles fueron ofrecidos a tres hombres, y dos de ellos murieron.
La sospechosa, conocida por el nombre de pila Kim, fue arrestada inicialmente el 11 de febrero por un cargo de lesiones corporales con resultado de muerte, después de que las imágenes de las cámaras de seguridad la mostraran en dos ocasiones entrando en hoteles en el distrito de Gangbuk-gu, de Seúl. En ambos casos, la mujer ingresaba acompañada por hombres y luego salía sola.
Las víctimas fueron encontradas muertas en sus habitaciones, con altas dosis de sedantes en el organismo.
El primer supuesto ataque tuvo lugar el 28 de enero, cuando Kim fue vista entrando a un hotel con un hombre de unos veinte años y saliendo sola dos horas después. El segundo ocurrió el 9 de febrero, cuando se registró en otro hotel con otro joven.
Según informaron medios locales, la joven admitió haber mezclado sedantes de venta bajo receta con benzodiazepinas en las bebidas de las dos víctimas, pero afirmó que no sabía que esto las mataría. Sin embargo, la policía encontró pruebas de que actuó con la clara intención de acabar con la vida de los dos hombres.
Después de revisar el teléfono de la mujer, de 21 años, los investigadores descubrieron que había hecho preguntas en ChatGPT como “¿Qué pasa si tomás pastillas para dormir con alcohol?”, “¿Cuántas necesitás tomar para que sea peligroso?” y “¿Podría matar a alguien?”, y utilizó las respuestas para planificar los asesinatos.
La policía también supo que el primer intento de Kim ocurrió en diciembre del año pasado, cuando le echó algo a la bebida de su entonces novio en el estacionamiento de una cafetería en Namyangju, lo que le causó pérdida de conocimiento. Las pruebas demuestran que la joven usó este primer ensayo como experimento y duplicó las dosis de benzodiazepinas en sus siguientes intentos, lo que sugiere que trataba de matar a sus víctimas.
El caso de Kim se viralizó en redes sociales, y la mayoría de la gente condenó sus acciones. Sin embargo, todo cambió cuando alguien filtró fotos de la joven a través de una cuenta en redes sociales.
De inmediato se activó el fenómeno conocido como “pretty privilege” (privilegio de belleza), que hace que, a ojos de alguna gente, las atrocidades cometidas por alguien se vean disminuidas si son perpetradas por una persona con cierta belleza física.

