


Con el 100 % de los circuitos escrutados la realidad en Salto establece que el ganador de las elecciones, Dr. Andrés Lima, tuvo varios factores que tienen que ver con una victoria holgada.
Lo primero fue la revitalización de la Cdra. Marazzano a propósito de un cese inmediato que ante la falta de trabajo salió a gastar suelas para arrimar votos a quien criticó en su comienzo de campaña y luego aplacó la intensidad obligada por las circunstancias. Es evidente que Marazzano buscará su lugar en el segundo gobierno de Lima con lo que uno se pregunta a cuenta de que y de cuanto?.
Lo segundo, el no aflojar de Coutinho en una campaña que sabía perdida, producto de lo dilatado que se volvió la espera del acto eleccionario, fue una demostración de poder, de sentirse como siempre ganador y que rodeado de los mismos errores que dijo no volver a cometer, lo llevaron a un suicidio político inadmisible.
Lo tercero y no menos importante que obliga a Manini Ríos a un llamado urgente a Salto. A donde fueron los votos cabildantes?.
No estuvieron con Mari, donde se pueden medir claramente, pero tampoco estuvieron con Albernáz que salió a pedir el respaldo de Coutinho y en el medio metió un pase a comisión de Andreina Rossi, colorada, Lista 30, del que pocos hablaron.
Fue un escenario que fortaleció al ganador, que lo hizo con luz, pero que plantea las mayores dificultades imaginables para cualquiera que tenga dos dedos de frente. La campaña de la pandemia tanto daños nos hizo?. Se sale de esto?. Quienes denunciaron clientelismo nunca hablaron del clientelismo oficial, formal, el que denunciamos, en una suerte de pacto secreto entre quien cuidó el sillón y el que volverá a ocuparlo.
